Dos acontecimientos de los años veinte marcaron profundamente el pensamiento político de Hannah Arendt. Al primero de ellos lo denominó el «shock filosófico» la filosofía de la existencia de Jaspers y de Heidegger y, al segundo, el «shock de la realidad» la consolidación del movimiento nacionalsocialista en Alemania, el surgimiento del totalitarismo. Ambas experiencias ponen en movimiento su necesidad de comprender, un intento incesante de traducir al lenguaje de la experiencia el peligroso y a menudo brutal choque del hombre moderno con los hechos.
El libro negro del socialismo contemporáneo: de Zapatero a Sánchez
«Dos décadas de socialismo resumidas en tres premisas: la demolición de la Constitución española, de la monarquía parlamentaria y de la unidad de España».
«José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez han sido dos presidentes nefastos que han abierto las puertas de las instituciones a los herederos de ETA y han fabricado cordones sanitarios contra la elección democrática de la mitad de los españoles. Han retorcido el Poder Judicial y han hecho realidad una España en la que parece normal tener a etarras en listas electorales, a violadores en las calles, a okupas en las casas, a golpistas indultados y a autónomos quebrados».
En su incisiva crónica del socialismo de los últimos veinte años, Carlos Cuesta desgrana el turbio paso de Pedro Sánchez por Caja Madrid, su tesis falsa, sus maniobras para hacerse con el poder en el PSOE, sus enchufes familiares, las alianzas marroquís de su esposa o el espionaje de su móvil.
Un libro imprescindible para comprender la realidad de una España endeudada, sometida a un castigo fiscal sin precedentes y sumida en un enfrentamiento político y social inédito en la etapa democrática.
En estos tiempos confusos, parece no haber día en que no se cuestione el papel que debe tener la filosofía en las aulas de secundaria y bachillerato, e incluso en la propia universidad. Aunque la cuestión viene de lejos, pues en sus comienzos ya se debatía sobre la relación de alguna de sus formas con la corrupción de menores, sorprende la insistencia de este cuestionamiento, habida cuenta de que los argumentos que se esgrimen en contra de la filosofía –escasa o nula utilidad, casi completa desvinculación del mercado de trabajo– también podrían dirigirse contra otras disciplinas no tan disputadas, no solo humanísticas, sino también científicas. A contracorriente de los argumentos al uso, este libro reivindica para la filosofía un papel decisivo en las aulas. Sin embargo, como deja claro el libro, no hay papel sin actores que lo interpreten: desde su propia experiencia docente los autores de este volumen proyectan su idea de lo que debe ser el profesor de filosofía, ese educador tan denostado.