El capitalismo es un ideal moral
En esta colección de ensayos, Ayn Rand y sus colegas definen una nueva visión del significado del capitalismo, su historia y sus bases filosóficas, y se proponen demoler muchos de los mitos que lo rodean.
¿Nos conduce irremediablemente el capitalismo a depresiones, monopolios, trabajo infantil o guerras? ¿Por qué existe tanto odio a las grandes empresas? ¿Por qué no han logrado los conservadores detener el crecimiento del Estado? ¿Es la religión compatible con el capitalismo? ¿Es la regulación gubernamental la solución a los problemas económicos o es su causa? ¿Qué es la libertad y qué tipo de gobierno requiere? ¿Es el capitalismo moral?
Nunca como hoy la ideología ha sido a la vez tan visible y tan incomprendida, tan presente y tan ausente. Desde la izquierda se considera a menudo como propiedad exclusiva de las clases dominantes, mientras que para la derecha es algo árido y totalizador que no puede entender. Para contribuir a esclarecer este debate, el presente libro se propone como una lectura amena y enriquecedora tanto para sus protagonistas como para los que ven el espectáculo desde fuera, tanto para estudiantes como para profesores de literatura y política.
Los dos escritos aquí reunidos, publicados el mismo día de 1843 con pseudónimos distintos, son una expresión acabada del genio literario y filosófico de Kierkegaard. La repetición, firmada por Constantino Constantius, da cuenta de la tentativa aludida en su subtítulo: «Un ensayo de psicología experimental». Mediante la forma narrativa, se trata de que el concepto cobre existencia a partir de la vinculación entre «una individualidad» y «una situación». El narrador, envuelto en su propia peripecia de regresar a Berlín para determinar si la repetición es realmente posible, expone y analiza la historia de un joven enamorado de una muchacha, eco probable de la relación del propio Kierkegaard con Regine Olsen. Temor y temblor, que recibe su título de la frase paulina, viene firmado por Johannes de silentio, pseudónimo que aporta la clave de la obra: el silencio de Abraham. El elogio de la figura de Abraham y la discusión de los problemas surgidos de las variaciones interpretativas de su experiencia en el monte Moriah dan pie para tratar la «lírica dialéctica» que se establece entre el secreto y su manifestación. Frente al héroe trágico, Abraham, que encarna la relación del individuo con lo absoluto, no puede hablar: en ello radican su angustia y su paradoja, inasimilables en términos éticos o estéticos.