Esta obra estudia los sistemas electorales en el nivel regional, un nivel de gobierno apenas explorado, eclipsado por los estudios electorales dedicados al nivel nacional. Lo hace abordando su análisis como variable dependiente, es decir, su interés se centra en las causas que explican los orígenes y evolución de las reglas electorales regionales. La obra se propone tres grandes objetivos. El primero consiste en indagar las razones que están detrás del grado de mimetismo o diferenciación de los sistemas regionales respecto al sistema nacional, así como el grado de homogeneidad o heterogeneidad entre las propias regiones entre sí. El segundo consiste en comprobar si existen influencias o pautas de difusión en el diseño y reforma de las reglas electorales en el interior de sistemas políticos multinivel. Y el tercero consiste en profundizar en la comprensión de los distintos tipos de reformas electorales, identificando las motivaciones y propósitos que guían a los partidos y comprobando el papel que pueden desempeñar distintos actores a lo largo de estos singulares procesos de reforma institucional. Para dar respuesta a estas cuestiones, esta obra examina de forma exhaustiva y comparada los sistemas electorales de cuatro sistemas políticos multinivel: Alemania, Bélgica, Italia y España.
¿Qué tienen en común Andy Warhol, la Transición y el liderazgo de la poesía millennial? ¿Las nuevas celebridades literarias surgirán de imágenes y textos compuestos por Inteligencia Artificial? ¿El Premio Cervantes se fallará en unas décadas a través de algoritmos y así un publicista-programador acompañará a Borges y a María Zambrano? Acabadas las ideologías partidarias y el ideal de una cultura ilustrada para las clases medias, en medio de inclementes e incesantes batallas electrónicas entre neorrancios y posmoqueers, ¿Los poetas literarios aún buscarán la palabra exacta como una gota de petróleo en Mad Max?
Los discursos reunidos en este volumen, popularmente conocidos como Filípicas (un declarado homenaje a Demóstenes), quizá marcan el cénit de la elocuencia ciceroniana y de la lengua latina en general. Son además un valiosísimo testimonio histórico de un momento clave para entender el final de la República romana. Tras el asesinato de Julio César, Marco Tulio Cicerón preparó como senador estos discursos contra Marco Antonio entre septiembre de 44 a. C. y mediados del año siguiente, poco antes de ser él mismo asesinado. Concebidos como si fueran batallas políticas, estos textos son las mejores armas oratorias que pudo esgrimir Cicerón para defender un sistema de gobierno que se tambaleaba peligrosamente y por el que acabó muriendo.