El apoderamiento se erige, pues es la vara mágica que admite la posibilidad de la válida actuación de un tercero en la esfera jurídica propia. Mientras el apoderamiento se mueve con exclusividad en el ámbito de la autonomía privada, como manifestación concreta de ésta, la representación es ese megaconcepto que incluye no solo la de naturaleza voluntaria, sino también la imperativa o legal y la orgánica, expresión de la naturaleza fisiológica que tienen los órganos de representación en las personas jurídicas, tentáculos a través de los cuales actúan estas. Todo apoderamiento tiene por finalidad una ulterior representación. No toda representación tiene por fuente el negocio de apoderamiento. En el orden instrumental el apoderamiento se documenta por escritura pública clasificando esta como una escritura preparatoria que se dirige a un fin concreto, a saber: la instrumentación ulterior de la escritura principal en la que se contiene el negocio representativo, o sea, el negocio en el que una o ambas partes actúan a nombre y en representación de quien en su día otorgó el apoderamiento.
Este libro constituye un hito fundamental en la historia de la psicología analítica, y por lo tanto del saber contemporáneo sobre la psique, pues revela los cimientos sobre los cuales se construye la mayor parte de la labor de Jung. Es notable la cantidad de revisiones de que fue objeto, cada una de las cuales refleja un nuevo desarrollo de pensamiento basado en investigaciones cada vez más fructíferas acerca del inconsciente. Los proyectos iniciales del trabajo son indudablemente de gran significado para el estudioso de la psicología y de la psiquiatría, y por lo tanto se incluyen en los Apendices, que comprenden las formulaciones de los conceptos junguianos de arquetipo y de inconsciente colectivo, al par que su muy próxima teoría de los tipos.