Me gustaría hacerles una petición a mis lectores: por favor, disfrutad aprendiendo sobre los lugares que aparecen en este libro, pero, por favor, nunca, jamás de los jamases, vayáis a visitarlos.» En Japón perdido, Alex Kerr documentaba el declive del Japón que había conocido en su infancia, cuando su padre, un oficial de la Marina estadounidense, trasladó a toda su familia al país. Con el paso de los años, la fascinación de Kerr por Japón no dejó de crecer, y se fue implicando en varios aspectos de la cultura nipona, como la restauración de casas rurales y el fomento de las artes, la gastronomía y la arquitectura. Toda esta experiencia y conocimiento se recoge en las páginas de Japón oculto, donde Kerr relata los viajes que hizo entre 2017 y 2019 a lugares remotos en los que todavía se pueden observar restos de aquel país que vio de niño, pueblos sin apenas habitantes, templos olvidados y costas acechadas por la especulación urbanística. Publicado originalmente en japonés en 2020, en Japón oculto Alex Kerr nos brinda la oportunidad de acompañarle en sus viajes, mientras nos insta a plantearnos qué ciudades, pueblos y países queremos conocer y qué tipo de turistas queremos ser.
Con este libro comenzó nuestro empoderamiento', ha afirmado la librera Lola Larumbe. En efecto, la publicación de Librerías en 2013 creó una narrativa que no existía: la de la importancia de las librerías y los libreros en la historia de la cultura. Tras ser traducido a quince idiomas y haberse convertido en el título de referencia internacional sobre el tema, esta nueva edición -revisada, actualizada, expandida- evidencia que no es sólo una fascinante vuelta al mundo y una erudita historia cultural del libro, sus espacios y sus agentes: también es un ensayo literario pionero que se ha vuelto imprescindible en cualquier biblioteca.
Los Juegos Olímpicos de 1936 fueron concebidos como herramienta de propaganda del nazismo. En estas circunstancias se enfrentaron en la prueba de salto de longitud Luz Long, uno de los atletas más destacados de Alemania, y el estadounidense Jesse Owens. Pero sucedió lo imprevisible: el americano falló sus dos primeros saltos. El alemán se acercó y le hizo algunos comentarios. Y Owens consiguió el récord olímpico. Al final de la carrera, los dos emocionados se abrazaron y dieron la vuelta al estadio, en medio de los rugidos de la multitud. Este libro es la crónica, en paralelo, de dos existencias muy diferentes y al mismo tiempo la historia de un encuentro y una amistad capaz de romper las barreras del odio."Se podrían fundir todas las medallas y copas que gané, y no valdrían nada frente a la amistad de 24 quilates que hice con Luz Long en aquel momento". Jesse Owens