La obra y vida de Jorge Luis Borges invitan a trazar un intenso viaje que comienza en las tierras vikingas de Aarhus (Dinamarca), a propósito de la etimología, y continúa por el París infame de Marcel Schwob y el Londres literario del polémico T. S. Eliot. Sigue el itinerario por la Universidad de Harvard, donde Borges dictó sus míticas conferencias Norton, y regresa otra vez a Europa, hasta el iniciático aprendizaje del latín en Ginebra.
El viaje se encamina luego hacia Buenos Aires, con el recuerdo de Arturo Capdevila y Bioy Casares, y llega hasta la ciudad de México, a propósito de la abrumadora memoria de Funes. Finalmente, el Madrid de Cansinos Assens nos lleva a evocar la “Biblioteca Personal Jorge Luis Borges”, donde la lectura se convierte en biografía, y la remota ciudad japonesa de Nara nos invita a desafiar cualquier frontera que limite nuestro tiempo o nuestro espacio
El primer Corán y el primer Talmud; los primeros textos en árabe o hebreo; las primeras partituras, el primer volumen ilustrado de arquitectura y los primeros cuentos obscenos; los primeros tratados médicos, culinarios o militares; los relatos que anunciaron la existencia de América y los mapas que mostraron su aún vacilante geografía; los primeros libros de bolsillo y los primeros best sellers... La formidable avalancha de novedades que salió de las imprentas venecianas durante la primera mitad del siglo XVI llevó el espíritu del Renacimiento a todos los rincones de Europa y derribó los últimos muros del orden medieval. Armada de papel, tinta y comercio, la Serenísima República desató la revolución del libro. Sus artífices fueron muchos, pero entre ellos sobresale Aldo Manuzio, el genio que creó la edición moderna e ideó la lectura tal como ahora la conocemos.
De la mano de Colum McCann, ganador del National Book Award y profesor de escritura creativa en Nueva York, llega el perfecto regalo para los amantes de los libros. De una forma fascinante y motivacional, este libro es una llamada a mirar el mundo con ojos de escritor. Una oda al poder del lenguaje, un testimonio tan feroz como honesto de las marcas que deja la escritura como profesión, una invitación a los aspirantes a escritores a aprender las reglas pero también a romperlas.