La aparente contradicción que da título a este libro es la premisa central de los breves ensayos que contiene: la certeza de que en cada paso que damos está la huella de un mundo que parece haberse quedado atrás en el tiempo, pero que vive y respira en cada uno de nuestros gestos e ideas.
En estos ensayos, Irene Vallejo entabla un diálogo con diversas personalidades de la historia y con la cultura que nos han legado; son al mismo tiempo un derroche de erudición sin pretensiones y un homenaje al sutil arte de contar historias.
De la filosofía a la geografía, de la literatura a los deportes, de la historia a la vida cotidiana, estos ejercicios narrativos son pistas que nos ayudan a comprender mejor el mundo que habitamos y nos reconcilian con la memoria de aquellos que, antes que nosotros, se hicieron las mismas preguntas que hoy nos mueven.
Pocas figuras concitan tanta admiración, respeto y cariño como la de Luis Feduchi Benlliure, psiquiatra y psicoanalista y parte fundamental de la vida cultural e intelectual barcelonesa de los últimos sesenta años. Médico humanista a la antigua usanza, sus trabajos sobre infancia y adolescencia fueron determinantes para generaciones de jóvenes especialistas que abordaban esos casos tan sensibles.
Puesto quela transmisión de su conocimiento fue principalmente oral, Fuga, ruta, viaje, es fruto de un titánico esfuerzo por reunir sus textos y entrevistas fundamentales que conmemora y pone en valor el trabajo y las aportaciones de un referente indiscutible de la psiquiatría española orientada a menores.
En el ensayo que da título al libro, Feduchi toma prestados los conceptos de fuga, ruta y viaje del Manual de Psicopatología del Adolescente de Marcelli y Braconnier y los adapta a nuestro momento cultural y ambiental con el propósito de sintetizar ciertas conductas frecuentes en los tres ámbitos principales donde se observa la mayor parte de los problemas y conflictos en la vida de los jóvenes: familia, escuela y emigración. La fuga es la huida de la vida; la ruta, una exploración; mientras que el viaje se presenta como el movimiento necesario en esta etapa, salir para luego regresar.
En todos los textos subyacen varias preguntas esenciales: ¿Hasta qué punto es determinante la adolescencia de cara al resto de la vida? ¿Cómo debe darse la asistencia a menores? ¿Qué cuadros clínicos acompañan a la violencia? El magisterio de Luis Feduchi resulta especialmente provechoso, no solo para profesionales en la materia, por su lucidez, su sensibilidad y su dilatada experiencia.
El secreto para amar a la gente que es difícil de amar es amarla de todos modos...
Jesús aconseja que “se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros” (Juan 13:34 NVI). Suena maravilloso, amar a todos como Jesús lo ama a usted. Pero, a menudo, la realidad de vivir de esta manera es más desafiante o puede parecer imposible, porque muchas personas son simplemente difíciles de amar.
Probablemente usted sepa esto por experiencia personal. Tal vez sea un compañero de trabajo poco amigable, un vecino entremetido o alguien de su familia o su ex pareja. Y más en estos días, donde las redes sociales y otros medios de internet son fuentes comunes de comunicación hostil. No obstante, Dios quiere ayudarle a amar a los demás como Él lo ama a usted, incluso a quienes son más difíciles de amar.
En este libro, Joyce Meyer comparte la sabiduría práctica de la Biblia y sus experiencias personales sobre cómo superar los obstáculos para amar a las personas difíciles. Descubrirá cómo ser un pacificador en circunstancias tensas o incluso volátiles, convertirse en una persona que no se ofende fácilmente, saber cuándo adaptarse a los demás y el secreto para amar como Jesús cuando parece imposible hacerlo.
Con la ayuda de Dios, puede convertir las interacciones frustrantes en agradables y traer la paz que apaga el fuego de la contienda cuando estallan las discusiones. No tiene que vivir bajo una nube de intimidación o temor al tratar con personas difíciles, ya sean conocidos o personas cercanas a usted. Cuando aprenda a amar como Jesús, ¡será libre de amar a la gente que es difícil de amar!