Este libro ofrece una biografía política e intelectual de Hitler, desde su primera concepción de la historia de Alemania y su papel en el mundo a raíz de la derrota en la Primera Guerra Mundial, hasta el convencimiento de que el principal enemigo no era ni el comunismo ni la Unión Soviética, ni tampoco el judaísmo internacional, como se ha repetido hasta ahora, sino el capitalismo anglosajón y, principalmente, Estados Unidos. Mientras que la mayoría de los historiadores han argumentado que Hitler subestimó la amenaza estadounidense, Simms muestra que Hitler se embarcó en una guerra preventiva contra Estados Unidos precisamente porque lo consideraba el principal adversario y el único que podía destruir Alemania. El dominio nazi sobre la práctica totalidad de Europa, la guerra contra la URSS y la aniquilación de los judíos europeos eran capítulos de una carrera contrarreloj para convertir al III Reich en una potencia capaz de enfrentarse al liderazgo anglosajón y, si no vencerlo, llegar al menos a un mundo bipolar equilibrado entre el descarnado capitalismo financiero anglosajón y el Reich alemán enraizado en la tradición racial germánica. Hitler es una lectura poderosamente argumentada y definitiva que permite comprender la mente de un tirano asesino del que pensábamos que ya lo sabíamos todo.
El hombre es un ser temporal, pero participa de la eternidad y es constantemente educado por ella. Los discursos reunidos en este volumen meditan sobre algunas de las principales enseñanzas que lo eterno -o sea, el bien- imparte al hombre. Estas enseñanzas han de ser creídas, pues lo eterno no se deja atrapar en las redes del entendimiento humano. Dicho con la maravillosa imagen empleada aquí por Kierkegaard: El bien enseña al que se esfuerza, le ayuda, pero sólo como lo hace la madre amorosa cuando enseña al niño a andar solo: la madre está a una distancia tal que en realidad no puede cogerlo, pero tan pronto como este se tambalea, ella se inclina rápidamente como si lo fuera a agarrar.
Sobre Juan Carlos I se han escrito muchos libros, la mayor parte de ellos desde la hagiografía, otros de pura propaganda, algunos trabajos de historiadores bajo un prisma de servilismo y tergiversación, y otras obras críticas sin reflexión ni análisis. También es cierto que hasta hace pocos años su figura estuvo blindada por una férrea censura y era muy difícil, por no decir que imposible, afrontarla de manera ecuánime.
En el cincuenta aniversario de su coronación, el hispanista Stanley G. Payne y el historiador Jesús Palacios han llevado a cabo una investigación exhaustiva en los fondos desclasificados de diferentes administraciones norteamericanas, fuentes primarias de diversos archivos españoles y numerosos testimonios directos. El resultado es este estudio, el más completo y objetivo, sobre la personalidad humana, íntima y política de Juan Carlos I durante sus primeros años de reinado y el punto de inflexión que supuso el golpe de Estado de 1981.