El columnismo actual está dominando por dos vicios que parecen contrapuestos: el cinismo y el buenismo (...) Mariona Gúmpert está en la acera opuesta, aupada a hombros del liberalismo clásico, la doctrina social cristiana y el sentido común de quienes sienten alergia por este parque temático del consumismo, cada vez más insatisfactorio para todos. (Del Prólogo de Víctor Lenore).
En Infodemics, posverdad y la sociedad que viene, Mariona Gúmpert, una de las columnistas más brillantes de la actualidad, combina perfectamente la solidez argumentativa con un estilo entretenido e ingenioso para presentarnos a través de estas páginas las contradicciones e incoherencias de nuestra cultura que han llevado al desgaste y decadencia del pensamiento posmoderno.
Sus escritos, de gran rigor intelectual y fuerza expresiva, despiertan al lector de su letargo, haciéndole salir de sus inercias y replantearse la realidad, empujándole a revisar de un modo crítico los argumentos procedentes tanto de la derecha como de la izquierda.
Mariona Gúmpert, Dra. en Filosofía por la Universidad de Navarra, con una tesis sobre libertad y liberalismo filosófico. Articulista en Vozpópuli y en El debate de hoy, ha colaborado en distintas revistas como Letras libres, Disidentia o The Last Journo.
Actualmente compagina su trabajo como escritora con la docencia universitaria en la Universidad Pontifica de Salamanca y en ISSEP. Participa asiduamente en congresos y debates, además de impartir conferencias y realizar una labor activa en redes sociales. Su gran ambición es acercar las ideas al público no especializado en filosofía, lo que consigue con un estilo ameno, cercano y salpicado de humor.
La persistencia de la pobreza infantil avergüenza y degrada moralmente a la sociedad que la consiente al tiempo que expresa su miopía y desinterés por el futuro: invertir en el bienestar de la infancia mejora la cohesión social en el presente y sienta las bases de un mañana más próspero.
En este libro, José Antonio Alonso, especialista en economía del desarrollo, ofrece un análisis esclarecedor, profundo y comprehensivo de una realidad compleja que a todos interpela. Para ello explora los diversos rostros con los que se presenta la pobreza infantil en una sociedad que califica como fractal, y discute sus causas y las medidas para combatirla, tanto en los países pobres como en los más desarrollados.
Lejos de considerarlos seres pasivos, solo necesitados de protección, el autor subraya la capacidad de agencia de los menores y su condición como sujetos de derechos, capaces de incidir sobre su entorno. Este reconocimiento le lleva a discutir las responsabilidades que respecto a ellos tiene toda sociedad que se autoproclame decente, de acuerdo con criterios convenidos de justicia.
Las limitaciones en la traslación de este reconocimiento al espacio de los derechos políticos, de voz y voto, sitúa a los menores en desventaja respecto a otros colectivos en la pugna por los recursos públicos. Corregir este sesgo implica, en opinión del autor, construir un suelo mínimo de garantías universales sobre el que definir políticas más especializadas que pongan al bienestar de los menores en el centro de sus objetivos.
China ha experimentado una colosal transformación en los últimos treinta años. Un gigantesco cambio para el que, sin embargo, no hay apenas espacio en los medios de comunicación occidentales. Un Estado que está cerca de desbancar a EEUU como primera potencia económica, que ha sacado de la pobreza extrema a más de 800 millones de personas, ha quintuplicado su producción de energías renovables en diez años y prioriza ahora reducir las diferencias sociales creadas por la economía de mercado.
La prensa occidental intenta empañar estos logros, pues el modelo chino de pragmatismo corre el riesgo de servir de ejemplo a los países atrapados en el callejón sin salida del subdesarrollo y la desigualdad. También azuza el miedo al resurgir de China, ignorando intencionadamente que el milenario Reino del Centro nunca ha mostrado voluntad expansionista y en muy raras ocasiones ha promovido una guerra.
Sólo desde un conocimiento veraz de lo que en la actualidad es China podremos abordar la tarea de que su imparable ascenso se convierta en un pilar fundamental de un nuevo orden mundial más justo y pacífico.