Las Obras esenciales de Michel Foucault reúnen en un único volumen un corpus disperso de artículos, entrevistas, mesas redondas, debates, conferencias, cursos y prólogos realizados por el autor a lo largo de toda su vida.
Una referencia imprescindible para conocer el pensamiento de un filósofo cuya obra se caracterizó por la crítica de los sistemas de pensamiento y de las redes institucionalizadas de poder. Para algunos será la ocasión de seguir desde sus principios el itinerario intelectual de unos de los espíritus más influyentes de nuestro tiempo.
Estas Obras esenciales son un compendio de la filosofía de este gran pensador cuya crítica sociohistórica nos insta a transitar nuevas vías de transformación social y a abrir así el camino a nuevos espacios de libertad.
Este manual es una mirada atenta e inclusiva a nuestros menores que reconoce la relevancia del ámbito educativo como espacio natural y seguro, como agente esencial en la educación y en la promoción del bienestar psicológico y la calidad de vida de toda la comunidad educativa, incluidas las familias y el profesorado. Se trata de un manual actual, práctico y riguroso que integra los diferentes ámbitos, perspectivas y agentes, a modo de cruce de caminos, involucrados en el campo de la salud mental en contextos educativos. La obra se articula alrededor de la salud mental, dentro de una perspectiva psicológica inclusiva de atención a la diversidad, interdisciplinar, intersectorial, no estigmatizante y, sobre todo, basada en evidencias empíricas.
La Cultura es uno de los ideales prácticos de mayor rango: el Estado de Cultura ha llegado a ser un ideal de rango superior al del Estado de Derecho y, por supuesto, de más alto prestigio que el Estado de Bienestar. Sin embargo, nadie entiende qué es eso de la Cultura, como nadie entendía antaño qué era la Gracia de Dios. La cultura es un mito, y un mito oscurantista, como lo fue el mito de la Gracia en la Edad Media o como lo fue el mito de la Raza en la primera mitad del siglo XX. En cierto modo podría decirse que el mito de la Cultura incorpora, además, a través de los nacionalismos de fin de siglo, muchas funciones que el mito de la Raza desempeñó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.