Un estudio que cambiará nuestro paradigma sobre las mujeres neurodivergentes ―las que tienen trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), autismo, sinestesia, alta sensibilidad y trastorno del procesamiento sensorial (TPS)― que explora por qué estos rasgos no se detectan en ellas y cómo se beneficia la sociedad cuando permite que florezcan sus talentos únicos.
Como escritora de éxito graduada en Harvard y Berkeley, emprendedora y madre, Jenara Nerenberg se quedó atónita cuando se enteró de que sus «síntomas» (que siempre habían sido clasificados como ansiedad) coincidían con los del autismo y el TDAH. Como buena periodista, se sumergió profundamente en los estudios científicos y descubrió la neurodiversidad: un marco que se aleja de la patologización y reconoce la gran diversidad de nuestras constituciones mentales. En lo que respecta a las mujeres, las diferencias de procesamiento sensorial suelen pasar desapercibidas, estar enmascaradas o ser confundidas con algo totalmente diferente. Millones de mujeres viven sin ser diagnosticadas o bajo un diagnóstico erróneo, lo que puede conducirlas a la depresión, la ansiedad, a la baja autoestima y a la vergüenza. Mientras tanto, todos nos perdemos los talentos que sus mentes neurodivergentes pueden ofrecernos.
Mentes divergentes es una muy necesaria y esperada respuesta para las mujeres que están convencidas de que son «diferentes». Cuando permitamos que nuestra amplia variedad de constituciones cerebrales florezca, estaremos creando un mejor mañana para todos.
El camino de Alemania hacia su hundimiento, narrado de manera vibrante, a través de un mosaico de vidas cruzadas, de pequeñas y grandes historias entrelazadas.
A comienzos de 1943, Alemania vive horas cada vez más sombrías: en Stalingrado ha sido aniquilado un ejército entero y el ministro de propaganda, Joseph Goebbels, insta a la población a la guerra total. Mientras la gente intenta evadirse con la frivolidad de los desfiles de moda, los estrenos de cine y las veladas en los cabarets, debe padecer tambien la crudeza de los bombardeos nocturnos; a su vez, los judíos que aún no han sido deportados ven su existencia diaria cada vez más acorralada. En Berlín, el joven y prodigioso pianista Karlrobert Kreiten llena las salas de concierto y tiene ante sí un brillante futuro como intérprete. Sin embargo, tras un casual comentario crítico sobre el curso desastroso de la guerra y la salud mental de Hitler, Kreiten es denunciado ante la policía. Le aguardan meses de duros interrogatorios a manos de la Gestapo.
Oliver Hilmes traza en esta obra un fascinante mosaico de Alemania y de los alemanes a lo largo del año 1943, y entrelaza historias de valor y resistencia, mezcladas con el relato de traiciones entre vecinos y actos de violencia inusitada. Y mientras muchos fantaseaban con una milagrosa victoria final y seguían ciegamente al Führer, otros, como los héroes de la Rosa Blanca, no dudaron en arriesgar y perder su vida oponiéndose a la dictadura. Centrada en el trágico destino del pianista Karlrobert Kreiten, Vidas ante el abismo recoge asimismo la voz de testigos como Victor Klemperer o Thomas Mann.
A Gilles de Rais, barón, terrateniente y mariscal de Francia, pocas figuras le hacían sombra en cuanto a poder feudal, prestigio y posesiones. Heredero de un gran patrimonio, se cuenta que su fortuna superaba a la del mismísimo rey. Alcanzó la gloria militar en el contexto de la Guerra de los Cien Años como compañero de armas, protector y admirador de Juana de Arco, santa y heroína de Francia. Pero en lo que verdaderamente no tuvo rival en su época fue como criminal demente y aterrador, violador y homicida. A él se le considera el primer asesino múltiple de la historia. Su momento mayor excitación sexual se producía cuando veía a los niños morir, ya fuesen estrangulados hasta la asfixia o degollados y chorreando sangre.
La falta de límites propia de la nobleza feudal explica en parte por qué Gilles de Rais se convirtió en el monstruo desalmado que fue. Pero tan interesante como analizar su contexto histórico, lo es profundizar en las casuísticas personales que forjaron su comportamiento destructivo y delirante.