Francesco Petrarca es una de las cumbres de la cultura occidental. Su legado intelectual, inmenso en su tiempo, supuso el origen de lo que todavía hoy entendemos por Humanismo. Pero, además de un gran filólogo y estudioso incansable de los clásicos, Petrarca fue también un hombre apasionado por la política de su tiempo, un católico devoto en constante reflexión sobre la virtud propia y ajena, un aspirante a filósofo cristiano —Platón, Séneca y san Agustín fueron sus grandes maestros— y, cómo olvidarlo, un poeta único, cuya huella en la literatura europea perduró durante siglos y aún hoy nos cautiva y condiciona.
Este libro recorre los avatares y las máscaras de esa figura, su trayectoria intelectual y las paradojas de su posteridad a partir de cuatro espléndidos y sabios textos de Francisco Rico, miembro de la Real Academia Española desde 1987 y el más insigne petrarquista de nuestro tiempo.
El astrólogo José Millán desvela en su primer libro las claves y los ciclos planetarios que marcarán el rumbo geopolítico de los próximos años. Una guía astrológica esencial para entender los cambios sociales y geopolíticos que se avecinan.
A nadie se le escapa que estamos viviendo el fin de un mundo. Nos adentramos en una nueva era, un nuevo orden mundial en el que los mapas que teníamos ya no sirven. Los viejos sistemas sociales, políticos y económicos no solucionan los problemas a los que nos enfrentamos, como el colapso de la democracia, la posible guerra nuclear, la catástrofe medioambiental o el empobrecimiento de la población. Pero ¿cómo hemos llegado hasta aquí?, ¿qué podemos esperar?
La astrología mundial nos ayuda a entender la atmósfera de caos que regirá en nuestros actuales sistemas de organización —estados, comunidades, economías, religiones—. Vislumbraremos en qué consisten estos nuevos modelos e ideales sociales que contemplan el derrumbe del patriarcado, el fin de la monarquía o la creación de una nueva economía paralela. De la mano de José Millán conoceremos las claves astrológicas que determinarán nuestro futuro, tanto a escala colectiva como personal.
¿Qué significa ser libre? ¿Podemos siquiera demostrar que lo somos? Y si lo fuéramos, ¿por qué deberíamos subordinar nuestra libertad a una norma ética? Si el universo no manifiesta interés alguno en nosotros, ¿por qué debemos actuar moralmente?
Practiquemos o no el bien, la naturaleza seguirá su curso y continuará ciega ante los esfuerzos éticos de la humanidad. Por mucho que nos afanemos en escuchar su voz, su lenguaje resultará siempre ininteligible para nuestras aspiraciones, pues se basa en leyes matemáticas impersonales, fijadas en los inicios del universo y ajenas a cualquier preocupación por nuestra suerte y por el valor de nuestras acciones.
En este libro, Blanco intenta responder a estas inquietudes. La libertad emerge como la capacidad de crearnos a nosotros mismos, de construir, de legar algo al mañana y de ampliar los horizontes y las posibilidades de nuestra reflexión.