La "Carta sobre el humanismo" fue publicada por primera vez en 1947 a modo de apéndice a un escrito anterior sobre la doctrina platónica de la verdad. Si bien se inscribe en el panorama de una postguerra que, a la vista de las ruinas resultantes de la Segunda Guerra Mundial, se plantea un interrogante generalizado acerca de la responsabilidad de la cultura occidental -de su ciencia, pero también de su literatura, de su música y, sobre todo, de su filosofía- en la catástrofe ocurrida, este texto de Martin Heidegger (1889-1976), al que no se tardó en atribuir cierto carácter programático, alcanzó rápidamente una gran acogida y despertó un interés que no ha cesado de incrementarse hasta el día de hoy. Versión de Helena Cortés y Arturo Leyte
Santa Catalina de Alejandría e Hipatia de Alejandría fueron dos portentos de sabiduría, valentía y lucidez, que desafiaron el orden establecido esgrimiendo su convicción de que salvaguardar la razón, la libertad y la justicia es necesario para que cualquier civilización sea digna de llamarse así. La primera es emblema de fe y virtud; la segunda, de erudición científica y filosófica. Ambas figuras son una sola en las tradiciones cristiana y pagana, y comparten el mismo fatídico destino: fueron asesinadas a causa de la intolerancia religiosa.
En un recorrido apasionante y muy personal, Ana Rossetti reflexiona sobre las vocaciones y principios de estas dos mujeres, y entreteje sus vivencias con el devenir histórico de la primera gran ciudad cosmopolita y el declive de su esplendor. La autora abunda en las entretelas de la escena sociopolítica de la época y en sus personajes más relevantes, aportando así una perspectiva reveladora, de profundo calado espiritual, que nos permite comprender mejor la deriva de las célebres alejandrinas hacia su trágico final. Somos un cuerpo herido es un ensayo amplio y riguroso, a la vez que reivindicativo, con el que la autora constata, una vez más, su formidable capacidad para entrelazar erudición y narrativa.
El desmayo atraviesa la historia del Arte con una insis- tencia temática e iconográfica merecedora de mayor atención. Es un gesto masivamente atribuido al cuerpo femenino como índice de su afectividad y desvalimiento. La plasticidad y poder de conmoción del desmayo ha ser- vido, durante siglos, para retratar de manera diferenciada los poderes de hombres y mujeres en escena. Alguien cae, alguien levanta: porque no tienen el mismo poder. Desmayadas recorre las «figuraciones» del desmayo fe- menino en sus diferentes registros artísticos, desde la pintura hasta el cine, pasando por la literatura y el drama musical. A través de diálogos con el Bosco y Artemisia Gentileschi, con Safo y Shakespeare, con Ingmar Berg- man y Rita Azevedo Gomes, entre otros, Desmayadas desvela la complejidad que subyace a un gesto tan bana- lizado. Explorar el desmayo en su(s) historia(s) permite sacar a la luz las violencias sobre las que se soportan nuestros es- cenarios sociales. Su impacto pictórico, literario y cine- matográfico sigue hoy señalando a aquellas agencias políticas que precarizan nuestra conciencia y hacen que nuestros cuerpos caigan, antes de merecer un auxilio.