La prosperidad del mal es un sorprendente viaje que muestra cómo la economía da vida a la sociedad. Un inmenso fresco que va desde el Imperio Romano al de Hollywood, de la crisis de los años treinta a la de las hipotecas subprime, de la Alemania del káiser a la China contemporánea. El propósito de Cohen es responder a una p regunta: ¿cómo Occidente, que ha sacado a la humanidad de su situación de hambre y de miseria, ha podido acabar sumido en dos guerras mundiales? ¿Cuál es el defecto, el vicio oculto, que ha aniquilado Europa? El mundo se occidentaliza además hoy a toda velocidad. ¿Podrían repetirse las tragedias europeas en Asia u otros lugares? ¿Logrará el planeta evitar un nuevo suicidio colectivo, esta vez ecológico? En definitiva, ¿sabe el capitalismo a dónde arrastra al mundo?
Los textos que recoge este volumen transcriben conferencias y charlas pronunciadas por Erich Fromm durante la última
década de su vida. En ellos expone su concepto de la interpretación entre doctrina y vida, una vida que para él supone un continuo renacer. Sin embargo, nos dice Fromm, la tragedia es que la mayoría de nosotros morimos antes de haber empezado a vivir.
Una aproximación poética al arte de la meditación.
En el mundo de Chandra Livia Candiani, donde la palabra es imagen y poesía, meditar es quedarse quieto, seguir con paciencia la respiración y acogerla en silencio y con humildad; es seguir los movimientos de nuestra mente sin detenernos en los pensamientos sobre el pasado y el futuro, y dejar que pasen delante de nosotros como pájaros en un cielo vasto.
Meditar no consiste en crear un vacío a nuestro alrededor, sino en unir dos mundos: el de lo espiritual y el de lo cotidiano. Y entonces los gestos más ordinarios como cocinar, lavar, limpiar o leer pueden convertirse en formas de oración, en rituales que nos conectan en intimidad con nosotros mismos y lo que nos ocurre.
Escrito con una bella prosa poética, El silencio es algo vivo nos sumerge en un viaje hacia la práctica meditativa y nos demuestra que sembrar la meditación, así como la poesía, significa ante todo avivar la conciencia y reconocer que comprender es aprender a escuchar y esperar.