La lectura de algunos clásicos puede ser complicada, parecido a todos aquellos retos difíciles de acceder por el esfuerzo, la paciencia y la concentración que requieren. La gente acude a lo clásico porque nunca defrauda, porque nos identifica y nos hace felices. ¿Por qué no ocurre lo mismo con la literatura? ¿Por qué la palabra clásico referida a un libro ahuyenta más que acerca?
Gabriel Lara de la Casa tratará de acercarte a esa literatura en mayúsculas que son los grandes clásicos y lo hará a través de obras que todos conocemos: Kafka, Joan Didion, Valle-Inclán o Stefan Zweig son algunos de los nombres que encontraremos.
Es curioso que los libros cuanto más leídos son más vida poseen y en cambio nosotros, querido lector, cuanto más leemos de menos vida disponemos. Ellos tienen muchas y nosotros solo una. Escoge bien lo que lees. Apuesta por los clásicos pues son los únicos que te dejarán una huella indeleble.
Cuando se cumplen veinte años de la victoria electoral que convirtió a José Luis Rodríguez Zapatero en presidente del Gobierno, este libro nos revela la trastienda de las políticas más progresistas y polémicas de sus dos mandatos, las dificultades que surgieron para poder implementarlas y cómo este legado cambió a España para siempre.
Leyes que ahora están totalmente asumidas por la sociedad (como la ley contra la violencia de género, la de igualdad, la del matrimonio homosexual o el «divorcio exprés») y la culminación de hechos históricos como la retirada de las tropas de Irak y el fin del terrorismo de ETA se materializaron durante los años de Gobierno de Rodríguez Zapatero, pese a los escándalos y las críticas que recibió en aquella época, incluso desde las filas del propio Partido Socialista.
Zapatero, la herencia progresista cuenta la intrahistoria de estos avances sociales -y de otros acontecimientos controvertidos, como la aprobación del Estatut de Cataluña o el tsunami económico que devastó la última etapa del Gobierno socialista-, mediante conversaciones con dirigentes políticos y periodistas que los conocen de primera mano, y a través también de los recuerdos del propio expresidente de España.
En septiembre de 2015, más de ciento cincuenta jefes de Estado y de Gobierno se reunieron en la histórica Cumbre del Desarrollo Sostenible para aprobar la Agenda 2030, que consta de diecisiete objetivos de aplicación universal cuyo fin es lograr un mundo sostenible en 2030. Ahora bien, ¿esto es así? ¿Es verdad lo que nos han contado los medios? ¿Se oculta algo extraño tras este buenismo que piensa en el bienestar de la humanidad y en conseguir un mundo más igualitario y saludable? ¿Quién está realmente detrás de esta Agenda, y qué intereses espurios tiene?