¿Alumnos más felices, maestros más relajados y un aprendizaje mejor?
Suena utópico, pero los finlandeses lo han conseguido.
En 2001, los alumnos finlandeses sorprendieron al mundo al conseguir los mejores resultados en las pruebas PISA, que sirven para evaluar las habilidades en matemáticas, ciencias y comprensión lectora de los alumnos de quince años. Y hoy este pequeño país nórdico continúa maravillando. ¿Cómo lo hace la educación finlandesa —con pocas horas de clase, pocos deberes en casa y pocos exámenes— para que sus estudiantes obtengan las puntuaciones más altas, que superan incluso a las de los estresadísimos escolares asiáticos?
Para descubrir los secretos de su éxito, el maestro estadounidense Tim Walker decidió irse a vivir a Helsinki, donde empezó a trabajar en una escuela pública con niños de quinto de primaria. En este libro reúne lo que aprendió de esa experiencia y revela cómo se pueden aplicar, en cualquier aula del mundo, las mejores prácticas de las escuelas finlandesas, que él resume en 33 estrategias sencillas para hacer que las clases sean más alegres, relajadas y productivas.
Las masas se han vuelto locas. Basta con seguir las redes sociales o los medios de comunicación para ser testigos de la histeria colectiva en la que se ha convertido el debate político. Cada día alguien nuevo clama que algo le ha ofendido: un cartel que cosifica, una conferencia que debe ser censurada, una palabra que degrada.
Vivimos en la tiranía de la corrección política, en un mundo sin género, ni razas ni sexo y en el que proliferan las personas que se confiesan víctimas de algo (el heteropatriarcado, la bifobia o el racismo). Ser víctima es ya una aspiración, una etiqueta que nos eleva moralmente y que nos ahorra tener que argumentar nada.
Con un estilo provocador y una estructura argumentativa sin fisuras, el autor trata de introducir algo de sentido común en el debate público, al tiempo que aboga con vehemencia por valores como la libertad de expresión y la serenidad actuales.
AL terminar mi recorrido por las melancolías alemanas, publicado en El duelo de los ángeles (2004), se abrió ante mí un canal que comunicaba con otros territorios culturales. No resistí la tentación de continuar el viaje, aunque en forma entrecortada, por ese antiguo río negro que se interna en los territorios de la Modernidad. El resultado fue un conjunto de fragmentos que exploran ficciones e imaginaciones que emanan de la sociedad moderna cuando es inundada por humores sombríos y tristes.
Son una señal de que el mundo está entrando en una nueva época, dominada por un extraño capitalismo tardío cuyos signos apenas estamos comenzando a descifrar. A los filósofos con frecuencia les gusta reflexionar sobre la circunstancia que los envuelve. Quieren definir los parámetros de la época en que viven y para ello se apoyan en los estudios de aquellos sociólogos que también están interesados en explicar la mecánica oculta que mueve al mundo. Así, la sociedad actual ha sido definida como postmoderna o líquida. Muchos quieren entender el funcionamiento de la cultura actual y buscan darle un sentido al presente. ¿Qué significa vivir a comienzos del siglo XXI? ¿Dónde estamos? ¿Cómo se entiende nuestra época?