Diálogo que constituye sin duda una de las últimas obras de Platón (428-347 a.C.), "Las Leyes", obra redactada en doce libros, se ocupa a lo largo de sus páginas de la educación, de la historia, de los diversos modelos de constitución política y, en segundo lugar, de la ciudad regida por las Leyes -en las que considera el filósofo que subyace un elemento de racionalidad comunitaria que debería ser suficiente para que los ciudadanos las respetaran de buen grado-, así como del desarrollo de la vida en la ciudad platónica. La presente versión completa, junto con "La república", publicada también en esta colección, el gran díptico platónico en torno a la comunidad ideal.
La teoría política de John Locke (1632-1704) ha influido notablemente en la formación de la ideología liberal moderna. Mientras que el “Primer Tratado” es una larga y elaborada refutación de la teoría del derecho divino de los reyes tal y como fue concebida por sir Robert Filmer en Patriarca -también en esta colección-, el “Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil” -“Un ensayo acerca del verdadero origen, alcance y fin del Gobierno Civil”- aborda temas tan importantes como el origen de la legitimidad de los gobiernos, la propiedad o la sociedad civil, aunque por encima de todo fue un trabajo destinado a reafirmar el derecho de resistencia a una autoridad injusta y, en última instancia, el derecho a hacer una revolución. La presente edición ha utilizado como referencia la edición póstuma de 1764.
Traducción y prólogo de Carlos Mellizo
Publicado en los primeros meses de 1670 de forma anónima y con falso pie de imprenta, el “Tratado teológico-político” ocupa un puesto privilegiado no sólo en el sistema de Spinoza (1632-1677), sino también en la historia del pensamiento occidental. La aparición de la obra “una auténtica revolución intelectual” se produjo en un momento crucial, situado entre la reforma religiosa, que había conducido a la Paz de Westfalia, y las ya incipientes revoluciones políticas que desembocarían en el estado laico. Dos nociones corren paralelas a lo largo de toda esta obra que fue perseguida y prohibida por iglesias y sectas: “Por un lado, la necesidad de libertad de pensamiento, la cual sólo tiene cabida en un Estado democrático; por otro, la idea del Estado como poder supremo, único garante de la unidad y la seguridad y, en definitiva, del pacto social que lo constituye”.
Traducción y prólogo de Atilano Domínguez Basalo