Durante siglos los modernos construyeron su mundo y sus ciencias separando tajantemente naturaleza y cultura. El mundo y el hombre como dos realidades separadas. Objetos que eran apenas tocados, o ni siquiera, por sujetos que conocen, transforman y rompen. Morton acuñó el término «hiper-objeto» para referirse a las cosas que se distribuyen masivamente en tiempo y espacio en relación con los humanos. Son directamente responsables de lo que Morton llama «El fin del mundo», volviendo obsoletas tanto la mirada apocalíptica sobre la crisis ambiental, como su negación. Los hiper objetos ya han inaugurado una nueva fase humana de hipocresía, debilidad e inconsistencia.
Seamos niños o adultos, constantemente se nos pide que obedezcamos. Pero ¿para qué, con qué objeto? ¿Cuándo obedecer nos salva y cuándo nos atrapa? ¿Cuándo nos protege de lo peor ... o nos priva de lo mejor? ¿Nos da espacio o nos inmoviliza? ¿Cómo se produce el deslizamiento entre el hecho de estar obligados a obedecer ( en espacios abiertamente disciplinarios) y el de ser libres para obedecer ( en los espacios ''normales'' del comercio y de la comunicación)? Este texto luminoso nos ofrece algunas respuestas.
Una investigación definitiva sobre el nacionalismo que disecciona los patrones y las dinámicas que lo han convertido en un fenómeno mundial en auge.
El historiador Eric Storm arroja luz sobre los movimientos nacionalistas contemporáneos explorando su evolución global, desde el auge en el siglo XVIII hasta el resurgimiento de las ideas nacionalistas en la actualidad. El nacimiento del Estado nación otorgó derechos de ciudadanía a algunos excluyendo a una multitud de "otros", mientras sus ideas se expandieron a través de la política y la cultura. Storm muestra cómo el nacionalismo ha calado en todos los ámbitos de la sociedad, mapeando su difusión a través de la prensa, la televisión o las redes sociales. Al rastrear estas tendencias en diferentes países, se demuestra que los momentos determinantes de este fenómeno se han producido de forma global. Esta tendencia ideológica ha impactado en la nacionalización tanto de la cultura como de otros sectores importantes como la diplomacia o el ejército, siendo decisiva a lo largo de los siglos en la trasformación tanto de la geopolítica como la vida cotidiana de la gente.