Adolf Hitler fue uno de los seis hijos de su madre y uno de los ocho de su padre, fruto de dos de sus tres matrimonios. AloisHitler, de soltero Schicklgruber, era funcionario del servicio de aduanas austriaco, y la combinación de un uniforme imperialcon su tendencia al alcoholismo derivó en que el padre de Hitler fuera un maltratador que pegaba a sus hijos si no eran obedientes al instante.Alois tuvo dos hijos, Alois hijo y Angela, de su segunda esposa, y seis de la tercera, Klara, la madre de Hitler, de los cuales cuatro, todos varones, murieron al nacer o en la infancia. Por lo tanto, el joven Adolf se quedó con un medio hermano, Alois, y una media hermana, Angela, y una hermana completa, Paula, que murió en 1960. Cuando Hitler se suicidó en abril de 1945, todossus hermanos seguían vivos y algunos tenían hijos propios.¿Qué fue de ellos? La respuesta es que nadie estaba realmente seguro hasta que David Gardner publicó este libro tras rastrearpaciente y tenazmente a los parientes vivos de Hitler en Estados Unidos y haberse puesto en contacto con ellos.
En un planeta en el que la evolución ha sido posible en gran parte gracias a la cooperación, los seres humanos combaten y se exterminan desde hace milenios por, parafraseando a Carl Sagan, «convertirse en amos momentáneos de una pequeña fracción de un pequeño y pálido punto azul no más grande que una mota de polvo suspendida en un rayo de sol».
Cada guerra, cada batalla, cada pequeña escaramuza armada, cada uno de estos sinsentidos ha provocado la muerte de millones de víctimas: soldados y civiles inocentes, sí, pero también la de millones de animales que han sido forzados a tomar parte en un conflicto que no era el suyo. Infinidad de muertes que para la historia han pasado completamente desapercibidas: cerdos en llamas, elefantes de combate, palomas espías y mensajeras, perros kamikazes cargados de explosivos, caballos, delfines detectores de minas y explosivos, mascotas amigas en el frente…
«Animales de combate» es un recorrido histórico del crucial papel que los animales han tenido en la historia militar a lo largo de los siglos, así como un pequeño homenaje a todos aquellos que perdieron la vida por las desmedidas ansias de poder y codicia del animal humano, que tantas veces ha arrasado todo a su paso.
«Un viaje caleidoscópico a través de los siglos XX y XXI. En manos de Richard Cockett, Viena se convierte en la cuna del mundo contemporáneo». Janek Wasserman, autor de The Marginal Revolutionaries
«Un libro rico y fascinante. La Viena anterior a la guerra fue un caldero de ideas. Ideas que estaban casi extintas en Austria, pero que se exportaron al mundo anglosajón, y Richard Cockett da buena cuenta de cómo siguen modelando nuestras vidas». David Edmonds, autor de The Murder of Professor Schlick
«Viena nos permite saborear los embriagadores días de la cultura de cafés de la capital austríaca, que, como sobradamente demuestra, infusionó la riqueza y la audacia de la era moderna. Sea en arte, música, economía o ciencia, Cockett nos desvela las contribuciones esenciales y extraordinarias de esta ciudad a la vida contemporánea». Paul Halpern, autor de El laberinto cuántico
Nada puede restar valor al hecho de que incluso en medio de la brutalidad sin precedentes de la guerra ruso-alemana en el frente oriental, Stalingrado ocupa un lugar especial de horror en la imaginación humana. No fue una batalla librada en mitad de la estepa, el desierto o la selva, sino en las casas, fábricas y calles que tantos de nosotros reconocemos hoy en día en nuestra propia existencia urbana. El mismo nombre de Stalingrado evoca imágenes de humo, fuego y escombros, con vigas retorcidas sobre montones de ladrillos destrozados; no hay nada glorioso ni romántico en ella. Esta es la destrucción total y absoluta de todo un ejército de hombres y sus máquinas. Esta es la batalla tal como la vieron los alemanes que la libraron y sus aliados. Esto es Stalingrado».
Una historia de Roma apasionante y distinta. Explicada a través de la vida de 21 mujeres que, pese a los esfuerzos de los cronistas para acallar sus voces, han conseguido llegar a nuestros días gracias al esfuerzo de la historiadora Emma Southon para rescatarlas del olvido. Un libro que desvela nuevas realidades de la historia antigua y que interesará tanto a especialistas del período como a lectores que se aproximan por vez primera a la historia de Roma.
«Dada la preocupante ignorancia de la historia contemporánea, tanto en Gran Bretaña como en muchos países de la Unión Europea, hay que dar una entusiasta bienvenida a esta magnífica iniciativa de Gonzalo Pontón. Es de esperar que la admirable claridad de su explicación del franquismo llegue a aquellas generaciones que más la necesitan».
PAUL PRESTON
«Un libro pensado para jóvenes —y no tan jóvenes—, cuya lectura contribuirá a remediar el déficit de conocimientos fácticos —y las consiguientes deducciones críticas— de la dictadura del general Franco, cuyos ecos aún no han desaparecido del todo de la sociedad española actual».
ÁNGEL VIÑAS
«Una historia que muchos jóvenes deberían saber, pero que nunca aprendieron. La prosa ágil de Gonzalo Pontón, adornada con las ilustraciones de Amat Pellejà, introduce la información esencial sobre las décadas cruciales del siglo XX. Una crónica gráfica instructiva y oportuna de Franco y su dictadura».
JULIÁN CASANOVA
Este es un libro apasionante para todos los aficionados a la historia de la guerra, sobre todo porque trata de un período tan mitificado y, al mismo tiempo, tan mal conocido como la Edad Media. Una época cuya mera mención evoca grandiosas batallas, desde Hastings hasta Azincourt, desde Poitiers a Bouvines, todas descritas magistralmente en estas páginas.
Pero es mucho más que eso: aquí el relato bélico está firmemente imbricado en los procesos económicos, polí- ticos, sociales y religiosos que dieron lugar a esos conflictos armados y que los explican. Muy alejado de la tradicional visión eurocéntrica, este libro nos sumerge en escenarios bélicos lejanos y desconocidos: desde los valles hindúes a las gargantas del Tayikistán; desde el mar del Japón hasta los lagos aztecas; desde las heladas aguas del Báltico hasta los ardientes desiertos de Arabia. Es, en suma, una historia universal de la Edad Media hasta ahora desconocida.
Hace unos años, Linda Kinstler se enteró de que un hombre que llevaba décadas muerto —un nazi que había pertenecido al mismo comando asesino que su abuelo— era objeto de una investigación judicial en Letonia. Se trataba de Herberts Cukurs, el «carnicero de Riga», un célebre aviador que, tras la Segunda Guerra Mundial, huyó a Brasil hasta que el Mosad lo asesinó en 1965. Debido a la desidia de la fiscalía y al blanqueamiento de la biografía de Cukurs en nombre del orgullo patrio, existía el riesgo de que el proceso desembocara en su absolución. Como sucedía en otros lugares de Europa, algunos hechos incontestables y arduamente probados del Holocausto eran puestos en tela de juicio al mismo tiempo que morían sus últimos supervivientes, es decir, sus últimos testigos legales.
Guiada por las reflexiones del estudioso Yosef Yerushalmi, que se pregunta si el antónimo del olvido no es la memoria sino la justicia, Kinstler investiga la historia de su familia y se sumerge en los archivos de diez países para reflexionar sobre los desafíos legales y morales que presentan los crímenes del nazismo en pleno siglo xxi. ¿Cómo defender la verdad y la dignidad de las víctimas cuando se apagan sus voces? ¿Qué papel le corresponde a la justicia en una época en que, al amparo de ideologías ultranacionalistas, proliferan la negación y el revisionismo?
En comunidades donde escasean la industria y el empleo, muchos sienten que el gobierno es incapaz de entender sus necesidades y tratar sus problemas. La resultante frustración ha alimentado el éxito de la demagogia desestabilizante. Para invertir este patrón y restaurar un gobierno esponsable, necesitamos revitalizar la democracia a nivel local. Pero, ¿qué significa esto? Tomando como ejemplo algunos procesos comunitarios que se han llevado a cabo con éxito en ciudades tanto grandes como pequeñas (desde un mermado pueblo en la Austria rural a un área abandonada en San Diego), Reconstruyendo la democracia argumenta a favor de que los ciudadanos vuelvan a involucrarse.