La verdadera historia de la guerra por la corona de Inglaterra.
Durante el siglo XV, la corona de Inglaterra cambió de manos en cinco ocasiones mientras dos ramas de la dinastía Plantagenet libraban una lucha mortal por el derecho a gobernar. El conflicto se conoce como la guerra de las Dos Rosas, un enfrentamiento tan espectacular que inspiró desde las mejores obras de William Shakespeare hasta la saga de Juego de tronos.
En este fascinante volumen, el célebre historiador Dan Jones describe la caída de los Plantagenet, la familia real británica que más tiempo ha reinado, y cómo fue reemplazada por la dinastía de los Tudor. Una época convulsa en la que vivieron algunos de los personajes más famosos de la Edad Media: desde Juana de Arco y Enrique V, cuyo triunfo en Azincourt consolidó el poder de la monarquía inglesa, hasta Ricardo III, quien asesinó a sus sobrinos para hacerse con la corona que le habían robado. Fue también un fascinante periodo de luchas intestinas en el que reinas y consortes se hicieron con el poder y consiguieron doblegar a los hombres a su voluntad.
La extraordinaria historia del final de la Segunda Guerra Mundial Desde los Alpes italianos hasta el norte de Alemania, pasando por Londres, Nueva York, Washington y Tokio, Victoria 1945 narra la historia del extraordinario verano en el que la mayor conflagración que el mundo había conocido terminó gracias a una serie de dramáticas rendiciones. En el 80.º aniversario de esos acontecimientos, los célebres historiadores James Holland y Al Murray exploran estas históricas capitulaciones. Mientras seguían los combates, empezaron las tentativas de rendición rodeadas de dramas, conspiraciones, traiciones, robos de obras de arte de incalculable valor, operaciones gigantescas de falsificación de moneda, intentos de golpes de Estado de militares japoneses para continuar luchando e increíbles acciones desesperadas por parte de nazis para tratar de librarse de la horca.
¿Cómo puede establecerse hoy un nuevo tipo de dictadura? Onfray identificó siete vías: destruir la libertad; empobrecer el lenguaje; abolir la verdad; suprimir la historia; negar la naturaleza; propagar el odio; aspirar al Imperio.
Cada uno de estas vías se compone de acciones concretas:
- Para destruir la libertad, hay que: asegurar la vigilancia perpetua; arruinar la vida personal; suprimir la soledad; regocijarse en las celebraciones obligatorias; uniformizar la opinión; denunciar el crimen de pensamiento.
- Para empobrecer el lenguaje, hay que: utilizar un nuevo lenguaje; emplear un doble lenguaje; destruir las palabras; oralizar el lenguaje; hablar una sola lengua; acabar con los clásicos.
- Para abolir la verdad, hay que: enseñar ideología; utilizar la prensa en beneficio propio; difundir noticias falsas; producir realidad.
- Para abolir la historia, hay que: borrar el pasado; reescribir la historia; inventar la memoria; destruir los libros; industrializar la literatura.
- Para negar la naturaleza, necesitamos: destruir el impulso vital; organizar la frustración sexual; higienizar la vida; procrear médicamente.
- Para propagar el odio, necesitamos: crear un enemigo; fomentar la guerra; psiquiatrizar el pensamiento crítico; acabar con el último hombre.
- Para aspirar al Imperio hay que: formar a los niños; administrar a la oposición; gobernar con las élites; esclavizar mediante el progreso; ocultar el poder.
¿Quién puede decir que no estamos ahí?