Según Guillermo del Valle, existe una doble amenaza que poco a poco ha ido destruyendo a una izquierda española cada vez más alejada de sus valores. Por un lado, el fundamentalismo de mercado que se ha inmiscuido hasta tal punto en los partidos progresistas que cuesta distinguir su discurso del de la derecha. Todo ello al mismo tiempo que la amenaza de la economía digital se cierne sobre millones de trabajadores, que el capital sigue concentrándose y que las desigualdades acrecentándose. Y por el otro lado, el identitarismo, un individualismo extremo que se empecina en sacralizar todas y cada una de las identidades que afloran en el mundo, sean religiosas, tribales, irracionalistas, o la peor de todas y más común en nuestro país, el nacionalismo.
Este libro es ante todo una crítica a la izquierda desde la propia izquierda, un ensayo que señala las contradicciones persistentes en las que caen los partidos progresistas españoles y que, con argumentos sólidos, aboga por nuevos planteamientos que devuelvan a la socialdemocracia hacia la senda de la libertad y de la igualdad.
Tras décadas de conflicto armado, la información que llega a Occidente sobre la verdadera vida cotidiana y política del pueblo palestino sigue siendo escasa, comandada casi siempre por los grandes «eventos» mediáticos. Pocos son los que nos han hablado de Palestina desde dentro, y menos aún los que podrían hacerlo con la mirada de Eric Hazan. Pues Hazan no es sólo un ensayista excepcional, no sólo dirige una de las editoriales de pensamiento crítico más importantes del mundo, sino que es encarnación viva de ese conflicto: su madre era una mujer palestina apátrida y su padre un judío de nacionalidad francesa perseguido durante la Segunda Guerra Mundial.
En el pasado, Hazan ya había estado comprometido con diversos movimientos de descolonización en Oriente Próximo: estuvo en Argelia durante la guerra apoyando al FLN, más tarde en Líbano colaborando con diversas luchas de liberación y, para la redacción de este libro, asumió el riesgo de viajar a Cisjordania. Quería comprender el funcionamiento diario de esa gran maquinaria burocrática-militar que de manera abstracta llamamos «ocupación» y relatar aquello que los medios de comunicación generalistas jamás nos cuentan.
Así, a lo largo de su viaje, el autor va hilando descripciones de escenas cotidianas con lúcidas reflexiones sobre aquello que ve y entrevistas con campesinos, militantes, voluntarios, médicos, políticos Su escritura pretende restituir con veracidad la realidad del día a día que se vive en las villas palestinas: en Nablus, sometida al asedio diario de los jeeps y los tanques; en Qalqyrya, literalmente aislada por el muro, como todos sus habitantes; o en Hebrón, una ciudad palestina dominada por cuatrocientos colonos israelíes instalados en su mismo centro geográfico. Un viaje revelador, para Hazan y para sus lectores, que da cuenta de todo aquello que el brillo y la vertiginosidad de nuestras pantallas no puede hacer presente.
09.07 a.m. 12 de abril de 1961. En un cohete de alto secreto, un joven ruso se sienta en una minúscula cápsula encima del misil balístico intercontinental más potente de la Unión Soviética, diseñado originalmente para transportar una cabeza nuclear, y despega hacia el cielo. Se llama Yuri Gagarin y está a punto de hacer historia. Viajando a casi 18.000 millas por hora, Gagarin da la vuelta al mundo en solo 106 minutos. Desde sus ventanillas ve la Tierra como nadie lo había hecho antes, cruzando un atardecer y un amanecer, atravesando océanos y continentes, siendo testigo de su belleza y su fragilidad. Aunque el lanzamiento se inicia en total secreto, a las pocas horas de su aterrizaje se ha convertido en una celebridad mundial: el primer ser humano que abandona el planeta. Más allá cuenta la emocionante historia de aquel vuelo épico, en plena Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la URSS se enfrentaban al otro lado del telón de acero y asumieron enormes riesgos para ser los primeros en llevar a un hombre al espacio: los estadounidenses a la luz de los medios de comunicación y los soviéticos en la clandestinidad.
Cada vez que comemos tenemos el poder de transformar radicalmente el mundo en que vivimos. Nuestras elecciones pueden ayudar a aliviar los problemas más acuciantes a los que nos enfrentamos hoy en día: la crisis climática, las enfermedades infecciosas y crónicas, la explotación humana y, por supuesto, la explotación no humana. Es innegable que puede resultar incómodo informarse sobre estos temas, pero no se pueden exagerar los beneficios de hacerlo. Se trata, literalmente, de una cuestión de vida o muerte. Mediante la exploración de las principales formas en que nuestro actual sistema de cría de animales afecta al mundo que nos rodea, así como de los factores culturales y psicológicos que impulsan nuestros comportamientos, Esto es propaganda vegana responde a la apremiante pregunta de si existe una forma mejor de hacerlo. Tanto si ya eres vegano como si tienes curiosidad por saber más, este libro te mostrará la otra cara de la historia que ha permanecido oculta durante demasiado tiempo. Basado en años de investigación y entrevistas con trabajadores de mataderos, granjeros, defensores de los derechos de los animales, ecologistas y consumidores cotidianos, te proporcionará los conocimientos necesarios para comprender la verdadera escala y enormidad de las cuestiones que están en juego.
El acto de escribir ha evolucionado considerablemente del volumen al códice, de la imprenta a la tecnología digital. Del mismo modo, no siempre hemos leído igual: en manuscrito, libro o dispositivo electrónico, en voz alta o en silencio, a solas o en público, para instruirnos o para entretenernos... El concepto de lectura implica en realidad miles de significados se desvelan en este libro convertido un gran clásico, la primera gran síntesis sobre esta materia, publicada originalmente en 1995 y actualizada periódicamente por los autores para adaptarla a los tiempos.
Este libro es, en cierto modo, una historia de los objetos, es decir, de los libros, en sus diversas formas, pero también es historia de los hombres y las mujeres, de los adultos y de los adolescentes, de sus gestos, sus actitudes y costumbres, de los espacios y de los momentos que reservaron a la lectura.
Este brillante ensayo subraya la profunda ambigüedad de sus protagonistas y defiende que nada de lo que vemos en pantalla -fetichismo, voyeurismo, amour fou- puede entenderse sin reparar en las ficciones que mueven a los personajes: del amor romántico al psicoanálisis, la imagen de clase o el pasado colonial de San Francisco. El autor discute las acusaciones de misoginia que se han elevado contra Hitchcock y la película, rastrea sus fuentes literarias y cinematográficas, evalúa su posición en la historia del medio -¿apoteosis del cine clásico o comienzo del cine moderno?- y repasa la contribución de quienes ayudaron al auteur británico a completar su proyecto más personal. Vértigo enseña que mirar y ver son cosas distintas; Ficción fatal invita a reconsiderar una obra de arte que ha sido malinterpretada con frecuencia y sobre la que nunca se acaba de decir la última palabra.
Más que un libro esto es una conversación a modo de propuesta de amistad, con siete disquisiciones que inciden en el mundo actual sobre asuntos como liarse la manta a la cabeza, la seducción de los personajes malos, usar la imaginación propia para entender la ajena, el rencor y la fortuna, los cataclismos medioambientales, las pequeñas heroicidades del día a día, los colores que pintan nuestra existencia o el sentido de la vida como historia que escribimos entre todas las personas, a veces sin querer.
Pequeñas heridas mortales se despliega como antorcha que ilumina la caverna moderna y nos sitúa ante siete reflexiones plagadas de alusiones a la ciencia y a la conducta humana, pero siempre con la filosofía y la literatura como brújulas para desvelar el sentido de las cosas y de la vida. Gopegui despliega el cometido del conocimiento, que como luz ilumina nuestros refugios, conduciéndonos por mil y un mapas a diversas escalas de la intelectualidad y con el innegable compromise ético y politico que baña sus novelas.
Siguiendo la huella de los canes cervantinos, Cipión y Berganza, y de las perras Fina y Franca de Rosario Ferré, Lina Meruane organiza en este ensayo-ficción su propio coloquio sobre las tensiones que asaltan a los feminismos contemporáneos. Sus perras callejeras –la vieja quiltra chilena #Lina# y la joven chucha española #Luna# –debaten qué implica la liberación de los cuerpos: tener o no crías, exaltar o no la desnudez, aceptar y practicar las transiciones de toda especie, e incluso legitimar el perreo vis a vis una violencia sexual, sicológica y simbólica todavía impune dentro y fuera de los libros.
Este diálogo desenfadado, a ratos un fiero contrapunteo generacional, es, sobre todo, un alegato a favor del examen crítico y de la refutación en vez de la cancelación de los argumentos adversos.
Hay un viejo rey, Juan Carlos, trágico y dos nuevos reyes, Felipe y Letizia, que caminan sobre alfombras rojas que cubren cadáveres. Hay una princesa, Leonor, protegida como si fuera el Santo Grial. Ella es la gran esperanza de la familia y su futuro. Hay amor, sexo y dinero. Hay muchísimo dinero. También hay traiciones, amenazas y ambición. Hay un álbum de fotos de la Familia Real de la revista ¡Hola! que no era real. Hay una frase de Shakespeare que resume lo sucedido: «La corona ha devorado al que la lleva» y otra que cuenta lo que sucede: «Inquieta yace la cabeza que lleva una corona».
Esta historia es un cuento que se acaba. Pero también otro que continúa.
Este libro es el relato esencial de los episodios que han sumido a la Casa Real en una crisis tan imprevisible como grave y el análisis que esos hechos requieren en tiempos de posverdad y desafección. El autor nos invita a conocer el qué, primero, y comprender el por qué, después, para entender la caída de Juan Carlos, por qué su derrumbe no causó el estruendo que debería haber provocado y cómo este se ha convertido hoy día en la mayor amenaza del trono de Leonor. De ella depende el incierto porvenir de la corona. Porque el reino se hereda siempre con todos sus fantasmas. Si es que se hereda...
«Para que todo siga como está, es necesario que todo cambie».