«Ceder no es consentir». Esto pareciera evidente. Sin embargo, es necesario delinear la frontera entre «ceder» y «consentir», pues en ocasiones puede darse una peligrosa proximidad entre ambos.
«Ceder no es consentir». Esto pareciera evidente. Sin embargo, es necesario delinear la frontera entre «ceder» y «consentir», pues en ocasiones puede darse una peligrosa proximidad entre ambos. El consentimiento, de hecho, siempre implica un riesgo: nunca puedo saber de antemano a dónde me conducirá. ¿Podría ser entonces que el consentimiento dejara la vía libre a la coerción? La experiencia de la pasión, la angustia en la relación con el otro y la obediencia al superyó desdibujan la frontera entre el consentimiento y la coerción dentro del propio sujeto.
"De los libros y herejes incinerados en las piras de la Inquisición a las autoinmolaciones en las concentraciones de protesta, de la quema masiva del calentamiento global al crisol de razas, de la imagen de las chispas revolucionarias prestas a encender los espíritus de los oprimidos hasta los atentados con coches de Oriente Medio, el fuego resulta ser la condición sine qua non de la política. Piropolítica en un mundo en llamas pretende crear un campo semántico-discursivo que atraiga hacia sí, como un imán, los casos en que incendios, llamas, chispas, inmolaciones, incineraciones y quemas han hecho su aparición en las teorías y prácticas políticas. Basándose en la teoría política clásica, la teología, la filosofía, la literatura y el cine, así como en un análisis de la actualidad, Michael Marder sostiene que la geopolítica, o política de la Tierra, siempre ha tenido un reverso inestable, a la vez sombrío y cegador: la piropolítica, o política del fuego.
La crisis del capitalismo no es un mito, pero el capitalismo en sí mismo, sí lo es. Tim Jackson nos recuerda que cada época se construye alrededor de una narrativa y nosotros nos aferramos al crecimiento exponencial y al consumo desbocado. El exceso no es sinónimo de progreso tal y como nos ha demostrado la crisis financiera de 2008, la posterior pandemia global, la crisis ecológica, la desigualdad social y una acentuada inestabilidad económica.
El célebre economista ecológico británico reflexiona sobre la viabilidad de los modelos imperantes y las condiciones bajo las cuales creemos prosperar, y aboga por una economía construida alrededor de energías renovables, un sistema de gobernanza global y transparente, y tecnologías más respetuosas con el entorno medioambiental.
En este brillante ensayo nos desafía a imaginar un mundo poscapitalista, un lugar donde el bienestar y la naturaleza humana tenga prioridad sobre los beneficios y el poder.
A instancias de su hija Catherine, la celebre psicoanalista de ninos y adolescentes Françoise Dolto revive en Infancias los primeros anos de su vida. Presa de su familia pero al mismo tiempo duena de una prodigiosa vitalidad, la pequena Françoise despliega su curiosidad por todo lo que la rodea y se asoma a un mundo que se desangra en la Gran Guerra. Entre gozos y sombras, Dolto se desconcierta ante la escasa capacidad de sorpresa revelada por sus mayores y a los siete anos se considera una viuda de guerra, en duelo por un tio con el que se creia comprometida. De esos tempranos anos datan la decision de ser medica de educacion y el desencanto porque sus plegarias no alcanzan para arrancar a su hermana de la muerte. Entre anecdotas amargas y placenteras -pero siempre sabrosas-, Françoise Dolto rescata y analiza aquello que ayuda o destruye a los ninos. Lejos de tratarse de escritos teoricos, Infancias constituye un testimonio autobiografico pleno de libertad y de pasion. A menudo nos decia que si no hubieramos sido sus hijos se habria sentido muy feliz de tenernos como amigos. Este libro en el que dialogamos es tambien el testimonio de una historia de amor entre una madre y su hija, ella y yo, que mas alla de los vinculos de sangre tuvimos esa alegria de caminar en la vida, codo a codo, en la ternura. Del prologo de Catherine Dolto
En Reflexiones sobre la cuestión judía, Sartre define al judío como una especie de producto de la mirada antisemita y reconoce la incidencia que esa mirada del otro ha tenido en la construcción de la identidad judía en la historia. ¿Cómo interpretan los eruditos y los textos de la tradición la furia antisemita de la que son objeto los judíos y que invade al otro de manera crónica? ¿Existe una reflexión judía sobre la cuestión antisemita? ¿Dónde buscar la génesis de un odio antisemita en los textos de la tradición judía? A tales preguntas intenta responder Delphine Horvilleur en este libro, a través de la exégesis de una amplia literatura rabínica y de leyendas judías, para establecer las distinciones fundamentales entre el antisemitismo y los demás racismos.
De este modo, llega a una verdad ancestral sobre ese odio: se les reprocha a los judíos no ser como los demás, y encarnar por eso una extrañeza insoluble y amenazante. La identidad judía es siempre un asunto de separación: cuando el otro encarna la falta y la imposible totalidad, lo odio por amenazar mi integridad.
«Si escuchas con atención un relato, nunca volverás a ser el mismo, puesto que ese relato se introducirá en tu corazón y, como si fuera un gusano, acabará royendo todos los obstáculos que se oponen a lo divino. Por eso, aunque leas los relatos de este libro sólo para pasar el rato, no hay ninguna garantía de que alguno de ellos no acabe deshaciendo tus defensas y explote cuando menos lo esperes. ¡Estás avisado!»
Con tanto humor como lirismo, con tanta ligereza como profundidad, en Los contemplativos se abordan las grandes cuestiones del autoconocimiento y del crecimiento personal: el cuerpo, el vacío, la sombra, la contemplación, la identidad, el perdón y la vida cotidiana. Un tratado narrativo de espiritualidad con un extraordinario potencial de transformación. Un artefacto literario que, con la inconfundible marca personal de Pablo d’Ors, inaugura lo que bien podría llamarse una literatura de la luz.
Francis Bacon (1561-1626) fatigó su vida y agotó su salud en el desempeño de la política (en un periodo histórico particularmente turbulento), hizo contribuciones decisivas a la ciencia (pulió el método científico hasta convertirlo en el instrumento más eficaz para conocer la naturaleza), pero su aspiración secreta fue la de vincular su nombre a la literatura. Bacon no estaba tanto interesado en la ficción o en el tratado teórico, como en una forma nueva, que había puesto en circulación Montaigne: el ensayo. Una forma libre de pensamiento sobre toda clase de asuntos, comunes a los hombres, donde la imaginación del abordaje se revela decisiva. Los Ensayos fueron durante años el orgullo secreto de Bacon y su contribución más importante a las letras inglesas. Estos textos breves y concentrados, fruto de una curiosidad disparada en múltiples direcciones (la verdad, la muerte, la venganza, la envidia y el amor; pero también el disimulo, la sospecha, la ira, la fama o la conversación; y saberes prácticos como la salud, la jardinería o las negociaciones), siguen apelándonos directamente, gracias a dos grandes virtudes que les permiten sortear el paso del tiempo: una lúcida comprensión de la naturaleza humana, y una precisión casi clínica con el lenguaje. El mundo cambia, pero las pasiones siguen aquí, y leídas con varios siglos de distancia, las palabras y las ideas de Francis Bacon (una inteligencia resuelta a pensarlo todo por sí misma) siguen interpelándonos.
Parentesco animal, nos invita a celebrar la incomodidad como forma de acercarnos al feminismo, es una inmersión en la vida y la literatura.
La autora analiza las condiciones en las que escriben dos grandes autoras durante la segunda ola feminista. Una conversación entre Doris Lessing y Kate Millett que hace emerger tanto preocupaciones comunes como formas contrapuestas de aproximarse a ellas, aportando así ideas muy atractivas sobre la escritura memorialística de las dos.
Noelia plantea en este ensayo qué significa vivir una vida feminista, y abre ventanas y sugiere interpretaciones. Habla también de otras autoras que escriben al mismo tiempo que ellas y sobre las mismas preocupaciones como Penelope Mortimer, Verity Bargate o Mary Jane Ward.
Tratan los temas de su época, a veces de manera contraria al feminismo, otras remando a favor: la maternidad, la psiquitarización y patologización de la rebeldía femenina, el sexo y el amor. Los corsés que imponen las estructuras patriarcales.
Sylvia Plath fue una mujer de intensos matices cuya obra, más de medio siglo después de su desaparición, sigue suscitando fervorosa devoción entre los lectores de medio mundo. Referente literario indiscutible, cultivó una lírica visceral tan refulgente como sombría cuyo arraigo se focalizó siempre en el «yo», siendo una de las pioneras de lo que se denominó «poesía confesional». Por ello, para comprender en profundidad su obra, resulta especialmente relevante conocer también su vida. Esta biografía, documentada a partir de miles de documentos de archivo y cientos de entrevistas a quienes la conocieron, traza un itinerario que da comienzo con el análisis de sus orígenes familiares, y desemboca en su trágico suicidio, en febrero de 1963, en un frío apartamento londinense. En este camino propuesto por el autor, encontramos a la persona que se esconde tras el mito: la complicada relación con su padre y el trauma derivado de su temprana muerte, su tormentoso matrimonio con el también poeta Ted Hughes, la maternidad y las dudas y temores que se le derivan, o la creadora de inigualable talento que trató de abrirse un hueco en un mundo, el del «establishment» literario, monopolizado por los hombres. En resumen: la vida de un ser humano complejo y lleno de contradicciones, miedos, angustias y necesidades, pero también la de una luchadora en un mundo constreñido por las limitaciones de su época y por su condición de mujer.