André Comte-Sponville nos invita a comprender y afrontar el miedo con lucidez y serenidad. Contra el miedo es un paseo por la época que nos ha tocado vivir, basado en la reflexión filosófica, económica, política y moral de uno de los filósofos franceses de referencia.«En esta recopilación de artículos periodísticos inspirados en la actualidad, y filosóficos al menos en parte en los que me dirijo al público más amplio posible, confronto mis pensamientos con el mundo en este momento tan cambiante como inquietante. Y busco un poco de eternidad en la historia en ciernes. ¿Merece la pena A mí me ha parecido que sí. La actualidad, tantas veces decepcionante o aterradora, también es una incitación a pensar. Pensar nunca está de más y a veces tiene el poder de curar, tanto la decepción como el miedo. La realidad la tomas o la dejas. La filosofía ayuda a tomarla. Más vale pensar que lamentarse. Más vale actuar que temblar». A. C.-S.
Año 1803. Domingo Badía Leblich, un ilustrado catalán con una mente brillante y un espíritu aventurero, recibe una misión secreta del gobierno español. Con el respaldo del poderoso Manuel Godoy y el rey Carlos IV, adopta la identidad de un príncipe musulmán, Alí Bey el Abbassí, y parte rumbo al norte de África con un doble propósito: estudiar el mundo islámico y recabar información clave para la Corona. Desde las bulliciosas calles de Tánger hasta los suntuosos palacios de Fez y Marrakech, Alí Bey es acogido como un noble extranjero, un sabio versado en la cultura islámica. Sin embargo, tras los banquetes y las recepciones diplomáticas, se esconde una peligrosa red de alianzas, espionaje y traiciones. Sus informes detallan las fuerzas militares del sultán de Marruecos, la influencia francesa y británica en la región y la posibilidad de que España recupere su poder en tierras africanas. Pero su audaz empresa no se detiene allí. Su viaje lo lleva a cruzar el Mediterráneo, adentrándose en los dominios otomanos. En Egipto, Palestina, Damasco y Constantinopla, debe sortear la vigilancia de espías enemigos, la desconfianza de los ulemas y los peligros de su propia identidad secreta. Su mayor hazaña, sin embargo, será su llegada a la ciudad santa de La Meca, un territorio prohibido para los no musulmanes.
Salomón Leví cambió su kipá por la tonsura y pasó a llamarse Pablo de Santa María: además de prelado de su Burgos natal, acabaría siendo toda una autoridad en la corte de Castilla, así como asesor de Benedicto XIII en el papado aviñonés. La suya es solo una de tantas historias como protagonizaron los llamados conversos, pero, siguiendo sus pasos a través de los lugares que él y otros miles pisaron, David Jiménez-Blanco ha reconstruido insólitamente los escenarios de la presencia judía en la vieja Sefarad en busca del origen de muchos españoles. Le acompaña en el viaje su buen amigo Samuel Bengio, hijo de la diáspora. Alejados de la historiografía convencional, un cristiano y un hebreo del siglo XXI elaboran un fascinante estudio que deviene una certera reflexión sobre su identidad colectiva. ¿Quiénes fueron Ferrán Martínez, Vicente Ferrer y Jerónimo de Santa Fe? ¿Acaso los pogromos y la integración cultural de los judeoconversos no hallan sus ecos en la eclosión política del Imperio español? ¿De qué modo alumbra esa fusión la mística de santa Teresa y san Juan de la Cruz o la literatura del Siglo de Oro? ¿Qué nos revelan los últimos análisis de ADN acerca de una herencia judaica? La presente obra es un relato elocuente del ser en pos de sus raíces entre las brumas de un pasado incómodo y siempre complejo.