¿Puede perdurar el capitalismo global? La pregunta se ha vuelto acuciante en un mundo asolado por la incertidumbre económica, los estallidos bélicos y la crisis ecológica. La respuesta de Robinson es aparentemente poco optimista. El capitalismo ha entrado en una crisis estructural para la que no hay visos de que encuentre una solución sencilla, no al menos al modo de las crisis anteriores a las que siguió un nuevo ciclo de crecimiento y expansión. Algunos factores importantes parecen impedir, o al menos limitar, los efectos de estas posibles recuperaciones. Estos tienen que ver con la tendencia de larga data a la caída de la tasa de beneficio, una productividad con incrementos decrecientes y una desigualdad excesiva, que redunda en los problemas de realización del capital. Igualmente, la digitalización y la financiarización, convertidos en los dos grandes motores de la actual economía política, parecen ser tanto causas como agravantes de estos problemas. La creciente crisis de legitimidad y de hegemonía de las clases dominantes apunta además a una caída generalizada de las capacidades del Estado para gobernar la crisis. Y por si esto fuera poco, la devastadora crisis ecológica ha puesto a la humanidad, en su conjunto, ante una disyuntiva en la que se determina su propia supervivencia.
En definitiva, a la pregunta ¿Puede perdurar el capitalismo global?, Robinson responde señalando las principales dificultades en la reproducción del sistema. En el marco de su propia teoría sobre el capitalismo global, de la que este libro es su mejor resumen, queda descartada igualmente cualquier «salida nacional» o soberanista a la crisis. De hecho, la única posibilidad parece descansar en la articulación de nuevas alianzas de clase dirigidas a superar el capitalismo desde abajo. A esa posibilidad apuesta el trabajo analítico de Robinson.
Los tiempos de Kafka vienen marcados por el inicio del siglo XX y su trágico desarrollo. En esa época tan compleja y cruel, un hombre de Praga intentó escribir, lo consiguió (en una lucha contra todos y contra sí mismo) y además lo hizo de una forma que cambió la literatura para siempre. "Nuevo Kafkarama" aborda esos momentos trascendentales: los acontecimientos cruciales de la vida de Franz Kafka, sus amigos, sus reuniones en salones literarios y en cafés, cómo le afectó la Gran Guerra, el diagnóstico de su enfermedad, su deterioro y su muerte, su amor Dora Diamant. Por la novela desfilan otros muchos personajes de un tiempo violento, cruel, esotérico y supersticioso.
Nuestra época acumula un creciente número de evidencias de que algo verdaderamente oscuro amenaza el futuro de nuestro planeta. La civilización parece en vías de derrumbarse, aun cuando este proceso se prolongue durante muchas décadas. Ánte esta crisis, que para las élites es de orden existencial, Jason Moore ofrece un diagnóstico de largo recorrido. Le da el nombre de la Gran Implosión y lo considera el resultado más probable, no tanto de la irresponsabilidad y el consumismo de una Humanidad esencializada y dicha en mayúscula, como de las contradicciones del Capitaloceno, la gran era del capital.
En una clave que reactualiza la corriente de análisis del sistema mundo, que desarrollaron Wallerstein, Arrighi y tantos otros, Moore se desmarca de la perspectiva ecologista más convencional, para poner en el centro las dinámicas capitalistas que conducen a la crisis. Por medio de una aplicación novedosa del materialismo histórico, su análisis describe una trayectoria de larga duración que empieza en el siglo XV. Bajo esta lupa, la expansión imperialista desde 1492 es interpretada como una ambiciosa estrategia de apropiación burguesa: la conformación de una enorme frontera capitalista, que permitió el gran abaratamiento de la tierra, la energía, los alimentos y el trabajo.