La mañana del 28 de junio de 1914, cuando el archiduque de Austria, Francisco Fernando, y su esposa, Sofía Chotek, llegaron a la estación de tren de Sarajevo, en Europa reinaba la paz. Treinta y siete días después, el continente estaba en guerra. La contienda tendría como resultado veinte millones de muertos, destruiría tres imperios y alteraría de forma permanente la historia mundial. Sonámbulos revela con todo detalle cómo se desató la crisis que condujo a la Primera Guerra Mundial. Basándose en fuentes primarias, traza los caminos que llevaron a la guerra con una narrativa llena de acción que cubre minuto a minuto todo lo que ocurrió en los centros clave de Viena, Berlín, San Petersburgo, París, Londres y Belgrado. Christopher Clark repasa las décadas de historia que conformaron los acontecimientos de 1914, y analiza los mutuos malentendidos y los gestos involuntarios que hicieron que se desatara la crisis en pocas semanas. Basado en una meticulosa investigación y brillantemente escrito, este libro es un análisis magistral de uno de los dramas más importantes de los tiempos modernos. Ofrece una nueva visión de la Primera Guerra Mundial en la que no se priman las batallas y las atrocidades de la propia contienda, sino los complejos acontecimientos y relaciones que llevaron a un grupo de líderes bienintencionados a un conflicto brutal y sangriento.
El acto de mirar es siempre interpretativo: supone el establecimiento de una relación íntima que afecta tanto al observador como al objeto de su mirada. Pese al supuesto distanciamiento que suele exigirse al teórico del arte, Miguel Ángel Hernández lleva años aproximándose así a las imágenes para establecer con ellas un diálogo profundo en el continuum de arte y vida. El resultado son los textos aquí reunidos, a medio camino entre el ensayo, la autobiografía y la narrativa, en los que siguiendo la estela de Benjamin, Sontag y Barthes se exploran cuestiones como el valor de la memoria y su vínculo con el conocimiento, el duelo, la ética de la mirada, las relaciones entre tecnología y deseo, o la percepción subjetiva del tiempo. A través de una prosa atravesada de vivencias, iluminaciones y experimentación literaria, el ejercicio de contemplar imágenes se nos revela como una experiencia vital y transformadora.
El 15 de septiembre de 1916, los soldados alemanes se quedaron petrificados al contemplar cómo monstruos de acero de treinta toneladas armados con cañones y ametralladoras avanzaban sobre sus posiciones en la batalla del Somme. Aunque la mayoría de los carros británicos fueron aniquilados, la irrupción de estos ingenios en la Primera Guerra Mundial provocó un terremoto a nivel mundial. El temblor se dejó sentir también en España, donde el Ejército quiso hacerse con los más letales vehículos.
Bestias de acero es el relato de cómo el Ejército español se dotó con sus primeros medios blindados y organizó sus unidades para las sangrientas guerras de Marruecos. Sin experiencias previas, tocó aprender sobre la marcha cómo se combatía en aquellas cajas talladas en acero. La Guerra Civil sería testigo del primer gran enfrentamiento de la historia entre carros de combate. La posguerra fue el tiempo de sobrevivir, aunque nació la primera gran unidad acorazada: «la Brunete». Posteriormente vendría un periodo de pujanza, de modernización, de eclosión de medios y unidades. Y, tras años de vaivenes, hoy España dispone de un exiguo número de unidades, aunque excelentemente preparadas para afrontar las misiones que les sean encomendadas.