El concepto de ideología forma parte de nuestro vocabulario política habitual. Sin embargo, no por ello deja de ser un concepto sujeto a constante polémica y debate sobre su verdadero significado y utilidad. El profesor Michael Freeden, a quien no escapa el descrédito que la noción de ideología ha sufrido en el siglo XX, ofrece en este libro un pormenorizado análisis del origen, historia e interpretaciones del concepto en el mundo contemporáneo. Por añadidura, Freeden polemiza con quienes consideran superado el tiempo de las ideologías y brinda al lector una defensa de la ideología como forma de pensamiento indisociable de la política occidental.
¿Existe una "filosofía judía" o un pensamiento que pueda caracterizarse como "judío"? Este volumen da cuenta de una serie de pensadores, cuya vinculación con el judaísmo, a pesar de su origen judío, no es clara, a veces es ambigua y, en ocasiones, incluso es de rechazo. Los especialistas que participan en este volumen proceden de diferentes países (España, Italia, Alemania, Argentina) pero todos comparten una visión abierta de la filosofía no siempre estrictamente académica. Esto ha permitido construir un libro orgánico y a la vez plural redactado con un objetivo común a todos los capítulos: dar cuenta del pensamiento de cada autor, por supuesto, pero incidiendo siempre en la relación con los elementos judíos que los configuran. De este modo, el lector podrá comprender tanto las principales ideas de cada filósofo judío como la importancia que lo judío ha tenido en su pensamiento. Al final, cada lector, estará en condiciones de responder a la pregunta de si se puede afirmar que existe o no existe una filosofía "judía". La cuestión sigue abierta. Este volumen sólo es un peldaño en la larga escalera que, como la de Jacob, ha de llevarnos hacia el conocimiento.
Estados Unidos entra en la segunda guerra mundial en diciembre de 1941, más de dos años después de su inicio. Hasta entonces había asumido la vigilancia del área del Pacífico y suministrado armamento en Europa a los aliados. Roosevelt defendió la neutralidad, con ese significativo matiz, mientras que sus mandatos fomentaron el rearme de Estados Unidos en el marco de una industrialización acelerada que siguió a la recuperación económica del New Deal entre 1933 y 1934. De 1942 a 1945 despliega su potencial carismático para el que sería su último reto: conducir al país durante la guerra hasta traer la paz. Esa perspectiva épica ayuda a entender que el Congreso aceptara los términos inciertos de una economía de guerra cuando Roosevelt los presenta en abril de 1942: subida generalizada de impuestos, topes a los precios y a los alquileres, congelación de salarios y de precios agrícolas, racionamiento de bienes esenciales y emisión masiva de bonos de guerra mediante los que la propia ciudadanía financiaría al estado.