Peter Frankopan, autor de grandes best sellers como El corazón del mundo, vuelve con una historia de la humanidad con el cambio climático como hilo conductor.
Cuando reflexionamos sobre la historia, rara vez dedicamos suficiente atención a las inundaciones más destructivas, los inviernos más rigurosos, las sequías más devastadoras o cómo los ecosistemas han experimentado cambios a lo largo del tiempo.
En La Tierra Transformada Peter Frankopan, uno de los historiadores más destacados a nivel mundial, demuestra que el entorno natural no solo es un factor crucial, sino posiblemente el definitorio en la historia global, y no solo de la humanidad.
Una valiente y provocativa reflexión sobre lo cómico en la actualidad que desafiará a cualquier lector
¿Podemos reirnos de todo? ¿Qué relación hay entre la censura, el humor y el poder? En un mundo donde la la ironía y el sarcasmo siguen siendo una importante herramienta para revelar verdades incómodas, el nuevo libro de Iñaki Domínguez muestra cómo, desde tiempos inmemoriales, los bufones han usado el humor no solo para entretener, sino para cuestionar el orden establecido y desafiar las normas. Acompañado de grandes pensadores y sin morderse la lengua, desenmascara cómo hoy los cómicos están siendo atacados por la ideología dominante que quiere imponer una representación falsaria y moralista del mundo que favorezca a las élites económicas.
Berlín, 1945. El Oficial de Control de Narcóticos Arthur J. Giuliani llega del sector estadounidense de la ciudad con la tarea de restablecer el orden en las calles de la antigua capital del Reich. Por todas partes son aún visibles las heridas abiertas por las bombas británicas, americanas y rusas, y en este paisaje desolador cada vez más gente recurre al uso de sustancias psicoactivas. Si hasta hace poco habían sido los estimulantes y los sedantes los que habían enfrentado a la sociedad con el problema de su regulación, en 1943 apareció en escena un nuevo tipo de droga, los alucinógenos, cuando el joven químico Albert Hofmann descubrió accidentalmente el LSD en los laboratorios de Sandoz en Basilea.
Cinco años más tarde, el Dr. Henry Beecher, profesor de Harvard, empezó a trabajar con el gobierno estadounidense para investigar el uso que los nazis hacían primero de la mescalina y luego del LSD como "suero de la verdad". Esta investigación allanó el camino a la mayor operación de inteligencia estadounidense para estudiar técnicas de control mental: MKULTRA, el infame programa de experimentos llevado a cabo por la CIA en los años 50 y 60, que utilizó LSD y métodos de tortura y manipulación mental para extraer confesiones. MKULTRA, que se creó con el objetivo de aniquilar a los enemigos comunistas de Estados Unidos y luego para imponer la manipulación masiva de la conciencia a toda una generación de estadounidenses, acabaría configurando la política antidroga estadounidense durante más de medio siglo.