Si bien es cierto que la mayor parte de los textos que forman la Biblia contienen sólo referencias indirectas a la riqueza mitológica perdida, el Génesis incluye todavía relatos de dioses y diosas antiguos revestidos de la apariencia de hombres, mujeres, ángeles, monstruos o demonios. Escrito por Robert Graves en colaboración con Raphael Patai -destacado antropólogo, folclorista y especialista en temas bíblicos- y complementario del magno trabajo dedicado por Graves al otro gran ámbito mitológico occidental integrado por Los mitos griegos, cuya estructura conserva, Los mitos hebreos analiza los relatos de la Creación, la caída de Lucifer, el nacimiento de Adán y Eva, la caída, el Diluvio o la Torre de Babel, que adquieren pleno sentido a la luz de la comparación con las diversas tradiciones de Grecia, Mesopotamia, Egipto o Persia.
Creador en el ámbito de la novela de obras tan conocidas como Yo, Claudio o Claudio el dios y su esposa Mesalina, Robert Graves (1895-1985) fue también autor de obras ensayísticas en las que concurren una prodigiosa erudición y una admirable intuición poética. Los mitos griegos sistematiza el amplísimo material de la mitología clásica de acuerdo con un método consistente «en reunir en una narración armoniosa todos los elementos diseminados en cada mito, apoyados por variantes poco conocidas que pueden ayudar a determinar su significado, y en responder a todas las preguntas que van surgiendo en términos antropológicos o históricos».
La violencia de género es un tema actual que, aparte de la comprensión social y las ayudas institucionales, está recibiendo cada vez más atención por parte de los psicólogos y los servicios de salud mental. El libro parte de la experiencia de los autores sobre terapias contextuales y su aplicación en grupos de mujeres objeto de violencia de género. Puede ofrecer una buena alternativa psicológica y clínica para ayudar a estas personas, mejorar su bienestar y no sentirse culpables o bloqueadas ante la situación que viven. Los contenidos de la obra aportan una idea clara de cómo intervenir psicológicamente para beneficiar a las mujeres bajo violencia, y hacerlo desde las terapias contextuales (ACT, FAP, Activación) que permiten actuar y comenzar a cambiar la perspectiva de estas mujeres en pocas sesiones.