Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán.
«EnMadre patria,el profesor Marcelo Gullo Omodeo demuestra que lo que está pasando ahora en España, en su contexto histórico y geográfico, es imposible de separar de la América hispana. Las cuentas pendientes son las mismas: afianzar las democracias y conjurar la inestabilidad territorial, cara y cruz de la misma moneda. Sorprende que el autor viva la profunda crisis que España atraviesa con tanta implicación y más sentido de la responsabilidad que muchos españoles». María Elvira Roca Barea
En este monumental libro, Marcelo Gullo Omodeo demuestra que la leyenda negra fue la obra más genial delmarketingpolítico británico. Que, de manera inconcebible, los españoles se han creído la historia de España e Hispanoamérica que escribieron sus enemigos tradicionales, y se avergüenzan de un pasado del que deberían sentirse orgullosos. Que Hernán Cortés no fue el conquistador de México, sino el libertador de cientos de pueblos indígenas que estaban sometidos al imperialismo más feroz que ha conocido la historia de la humanidad: el de los aztecas.
Esta obra constituye tal vez una de las síntesis más perfectas del imaginario de Galeano: celebraciones, sucedidos, crónicas, sueños, memorias y desmemorias; todo ello mediante relatos breves, directos, conmovedores, asombrosos, en los que hasta las paredes hablan, y en los que, a sus palabras, se suman sus grabados y dibujos.
Teoría del papel activo del juez laboral es el resultado del estudio de la figura jurídica del juez laboral, su papel activo, el principio dispositivo y la imparcialidad del mismo como garante del proceso, visto desde la óptica del Estado, y de la igualdad ante la justicia.
El juez laboral está investido de poderes especiales que le son otorgados con el fin de tutelar derechos sociales y de orden público, en un proceso que se origina con desigualdades desde la contratación y la regulación hasta la decisión final de los tribunales.
El autor del libro concibió el mismo desde su realidad y lo ha diseñado para ser consultado indistintamente por estudiantes como por profesionales y expertos en la materia.
En la actualidad vivimos en una sociedad que ha desarrollado una fobia al dolor, en la que ya no hay lugar para el sufrimiento. Este miedo generalizado se refleja tanto en lo personal como lo social, e incluso en la política. El imperativo neoliberal «sé feliz», que esconde una exigencia de rendimiento, intenta evitar cualquier estado doloroso y nos empuja a un estado de anestesia permanente. Como en La sociedad del cansancio, Byung-Chul Han parte del supuesto de que en Occidente se ha producido un cambio radical de paradigma. Las sociedades premodernas tenían una relación muy íntima con el dolor y la muerte, que enfrentaban con dignidad y resignación. Sin embargo, en la actualidad, la positividad de la felicidad desbanca a la negatividad del dolor, y se extiende al ámbito social. Al expulsar de la vida pública los conflictos y las controversias, que podrían provocar dolorosas confrontaciones, se instaura una posdemocracia, que es en el fondo una democracia paliativa.
Retornar a las raíces permite entender la historia e iluminar los problemas actuales.
En Occidente, Sócrates constituye una de estas raíces. A su escuela de sabiduría era posible asistir desde niño para ejercitarse en la práctica de las virtudes con vistas a vivir en la excelencia. Hoy basta con revisitar los diálogos de Platón para hacerse discípulo de Sócrates y progresar, a través de los variados tipos de verdades, hacia la verdad.
En esta edición bilingüe griego-español se recogen y comentan dos diálogos que versan sobre las poco atendidas virtudes de la templanza (sophrosyne) y la prudencia (phrónesis).
En Hipias menor, Sócrates recuerda que la filosofía ha nacido para distinguir cuidadosamente lo único necesario si el discípulo desea no apartarse del modo auténtico de vivir. Para ello, nada mejor que ejercitar sin descanso la prudencia o sabiduría práctica.
En Cármides se vuelve la mirada a la infancia, a esa etapa prelógica en la que la práctica de la templanza guía con seguridad hacia la propia plenitud y la del grupo social.
Nada, pues, tan importante como aprender hoy a pasar de la templanza a la prudencia si se desea habitar en la justicia, la sabiduría y la verdad.