Todos tenemos problemas. La buena noticia es que la Palabra de Dios contiene promesas que nos ayudan a superar cada problema que enfrentamos.
Joyce Meyer sabe cuán cierto es esto porque ha enfrentado problemas mayúsculos en su vida. Pero a lo largo de cuarenta y cinco años de estudio de la Palabra de Dios, ha aprendido a encontrar en la Biblia la respuesta a cada uno de estos problemas, y quiere enseñarte a descubrir estas respuestas por ti mismo.
En Supera cada problema, Joyce te llevará a través de cuarenta promesas de la Palabra de Dios que pueden darte la sabiduría que necesitas cuando te tropieces con desafíos o dificultades. No importa cuán grande o profundo sea tu dolor, o por cuánto tiempo te haya afectado: este texto te animará e inspirará a confiar en que Dios tiene días mejores reservados para ti.
Únete a Joyce en tu viaje hacia el descubrimiento y pon las promesas de Dios a trabajar en tu vida, para que puedas superar cada problema que tengas que enfrentar.
Para cultivar la comprensión del planeta y de nuestros semejantes, además de viajar, tenemos el recurso de la gran literatura. Hay un mundo que conocer y en el que perderse, y si nos dejamos guiar por la curiosidad, esta puede llevarnos a un viaje interior que nos cambie a mejor. El mundo es cada vez más pequeño: todos estamos más conectados y podemos explorar el planeta de formas que a nuestros antepasados ni se les habría pasado por la mente. Y, sin embargo, pueden verse divisiones por doquier. Cunde la desconfianza y las falsedades se propagan. Viajar puede ayudarnos a contrarrestar estas tendencias, al igual que lo puede hacer leer sobre las experiencias de otras personas en otras tierras y épocas.
Este libro es una gran historia de una mujer que fue mercada por la violencia, abuso de todo tipo, violación, rechazos e inseguridades; fue cercada por oscuridades desde su infancia, y en muchos casos sus propias decisiones la provocaron. Ella se vio atrapada en muchas circunstancias espirituales, emocionales y naturales, muchas de ellas sin esperanza de salida. Pero dentro de su corazón siempre hubo una pequeña voz que la animaba a seguir hacia adelante, no importando lo doloroso, incierto y oscuro de las situaciones en las que se encontrara. La vulnerabilidad de esta mujer te confrontarás y te ayudará en áreas donde Dios también la ayudó a ella. Hoy ella no es más una víctima, es una mujer victoriosa en su fe, proclamando que sí podemos ser libres, disfrutar de la vida y comenzar de nuevo a cualquier edad. Ella es un testimonio de que, a pesar de su pasado, de una vida difícil, de dura trayectoria, podemos comenzar de nuevo.