La madrugada del 12 de octubre de 1984 cambió la historia del Reino Unido para siempre. Es el último día del Congreso del Partido Conservador británico, celebrado en el Grand Hotel de Brighton y Margaret Thatcher se encuentra ultimando su discurso cuando una bomba estalla cinco pisos por encima destruyendo toda la parte central del edificio. Decenas de heridos, cinco muertos y ni un rasguño para la Dama de Hierro, que salió por su propio pie del edificio más determinada que nunca a no dejarse intimidar por los embates del IRA.
Con una escritura propia de los thrillers históricos, Rory Carroll esclarece la mayor conspiración para decapitar el Estado británico y su Corona. El reputado periodista describe la planificación del atentado, el papel de los servicios secretos y la resolución de un caso que aún hoy día sigue removiendo las entrañas de la sociedad inglesa.
Peter Frankopan, autor de grandes best sellers como El corazón del mundo, vuelve con una historia de la humanidad con el cambio climático como hilo conductor.
Cuando reflexionamos sobre la historia, rara vez dedicamos suficiente atención a las inundaciones más destructivas, los inviernos más rigurosos, las sequías más devastadoras o cómo los ecosistemas han experimentado cambios a lo largo del tiempo.
En La Tierra Transformada Peter Frankopan, uno de los historiadores más destacados a nivel mundial, demuestra que el entorno natural no solo es un factor crucial, sino posiblemente el definitorio en la historia global, y no solo de la humanidad.
Berlín, 1945. El Oficial de Control de Narcóticos Arthur J. Giuliani llega del sector estadounidense de la ciudad con la tarea de restablecer el orden en las calles de la antigua capital del Reich. Por todas partes son aún visibles las heridas abiertas por las bombas británicas, americanas y rusas, y en este paisaje desolador cada vez más gente recurre al uso de sustancias psicoactivas. Si hasta hace poco habían sido los estimulantes y los sedantes los que habían enfrentado a la sociedad con el problema de su regulación, en 1943 apareció en escena un nuevo tipo de droga, los alucinógenos, cuando el joven químico Albert Hofmann descubrió accidentalmente el LSD en los laboratorios de Sandoz en Basilea.
Cinco años más tarde, el Dr. Henry Beecher, profesor de Harvard, empezó a trabajar con el gobierno estadounidense para investigar el uso que los nazis hacían primero de la mescalina y luego del LSD como "suero de la verdad". Esta investigación allanó el camino a la mayor operación de inteligencia estadounidense para estudiar técnicas de control mental: MKULTRA, el infame programa de experimentos llevado a cabo por la CIA en los años 50 y 60, que utilizó LSD y métodos de tortura y manipulación mental para extraer confesiones. MKULTRA, que se creó con el objetivo de aniquilar a los enemigos comunistas de Estados Unidos y luego para imponer la manipulación masiva de la conciencia a toda una generación de estadounidenses, acabaría configurando la política antidroga estadounidense durante más de medio siglo.