El nuevo libro del autor de Homo viator Un apasionante viaje repleto de arte, historia y literatura para todos los enamorados de Italia. Un hombre quiere volver a Roma. Lo hace en bicicleta desde los Alpes, cargado de equipaje. Lleva consigo miedos, ansiedad, problemas familiares: un laberinto que necesita recorrer. No es una huida, sino un encuentro. El viajero aspira a hallar la belleza en la naturaleza y en el arte, a mimetizarse con la historia de los lugares que atraviesa en su recorrido por la Vía Francígena una senda de peregrinación que unió Europa en los siglos oscuros, desde el Gran San Bernardo en la frontera suiza, pasando por el Piamonte, Lombardía, la llanura padana, los Apeninos, la Toscana, hasta la plaza de San Pedro del Vaticano. Días de sol y piedra narra una crisis existencial como motor de un viaje, compuesto a su vez de pequeñas historias que hilvanan la trama.
Con su reconocida erudición y su incontenible instinto narrativo, George Steiner nos adentra con este cautivador volumen en temas tan jugosos y variados como las peculiaridades de la «cultura americana», la historicidad de los sueños, la interpretación que Wittgenstein hiciera de Shakespeare, así como diferentes visiones sobre el enigma de la revelación en el lenguaje.
Volver a construir el «arte» y el «acto» de la lectura en un tiempo en el que estos se ven sometidos a una enorme presión por parte de los más recientes movimientos de crítica literaria; indagar sobre el estatus del libro, sobre el judaísmo y su trágico destino; abordar el problema de la traducción poética y del poder creador de la mentira desde una perspectiva completamente novedosa; apostar por la trascendencia de la palabra en una sociedad que asiste perpleja a una revolución técnica mucho más radical que la iniciada por Gutenberg… Estos son algunos de los temas que reaparecen en Pasión intacta, reelaborados en forma de apasionantes reseñas y conferencias.
En este atractivo ensayo, Alicia Dorey nos invita a celebrar todas las formas de ebriedad como medio de autoconocimiento. Porque es innegable que existe en nosotros un misterioso magnetismo por los alcoholes, que brindan a los viajes la posibilidad de convertirse en aventura, que dan al cuerpo y al amor una divina aureola y al tiempo una dimensión más profunda.
A partir de su experiencia como especialista en vinos de un destacado diario nacional, la autora reflexiona con humor y desenfado sobre ese símbolo del «arte de vivir», sobre esa fuente inagotable de historias, sobre ese espejo de nuestra sociedad que, sin duda, es la ebriedad. Una estimulante y seductora reflexión sobre el mundo del vino y sus placeres.