Descubre la vida y el pensamiento de un hombre excepcional y una de las personalidades más brillantes del Japón de su tiempo: Jigoro Kano, el fundador del Judo. Nacido en 1860, Kano vivió en una revolucionaria época de cambios que propiciaron la caída del antiguo régimen feudal y el comienzo de la era moderna en Japón. Imbuido por la tradición y la educación samurái, el joven Kano creció inmerso en los nuevos aires de la modernización y recibió influencia de las ideas occidentales. Sin renunciar nunca al camino de la sabiduría tradicional, Kano trabajó durante toda su vida por la igualdad, el libre desarrollo de las personas y el bienestar de la sociedad en un país renovado que deseaba equipararse a Occidente. Su gran obra y legado para futuras generaciones fue la creación del Judo: una disciplina marcial que combina técnicas de lucha, educación física y espíritu de superación personal cuyo objetivo es ser «un camino para la formación y mejoramiento del ser humano». Shu y Jin Taira nos invitan a conocer al maestro de maestros, un hombre de voluntad firme e inteligencia brillante, y a sus discípulos y colaboradores más destacados, cuyo legado conjunto trasciende lo deportivo y promueve una concepción universal e igualitaria del ser humano.
«La batalla de la propaganda en la II Guerra Mundial» es un fascinante recorrido a través de los entresijos de uno de los conflictos más grandes de la historia humana desde un prisma diferente. Desde los primeros pasos de la propaganda política hasta su escalofriante apogeo durante la II Guerra Mundial, este libro nos sumerge en el poderoso mundo de la manipulación mediática de las masas con fines políticos. Comenzando con una detallada introducción sobre los orígenes y las diversas técnicas utilizadas para influir en la población, el autor nos guía por en un relato que esclarece cómo la propaganda se convierte en un arma crucial en el arsenal de los líderes y regímenes enfrentados. A lo largo de sus páginas, exploraremos cómo cada bando, ya sea el Eje o los Aliados, desplegó una amplia gama de estrategias propagandísticas para moldear la percepción pública, desde carteles y películas hasta programas de radio y prensa, para intentar ganar la guerra. Además, se examina el impacto psicológico de estas campañas en la moral de los civiles y soldados en el frente. Con un estilo ameno y una meticulosa investigación histórica, «La batalla de la propaganda en la II Guerra Mundial» arroja luz sobre un aspecto fundamental pero a menudo subestimado del conflicto, destacando su relevancia en la configuración del curso de la guerra y su legado en la sociedad moderna.
La superstición y el mito son elementos persistentes, comunes a todas las sociedades humanas. Es un factor transversal que forma parte de nuestra esencia y de la identidad más íntima que tenemos como especie. Quizá incluso se trate de uno de los componentes nucleares que ayudó a forjar aquello que somos hoy. Son muchos los factores sociales que distinguen a unos grupos humanos de otros, y la diversidad cultural es, sin lugar a duda, de gran valor; se podría decir que es uno de los mayores patrimonios de la humanidad. Sin embargo, oculto tras el exotismo de la diferencia se encuentra aquello indisociable del propio ser humano y que nos equipara a todos: la dotación genética. Esta nos provee de características comunes no solo a nivel físico, sino también a nivel cognitivo. Y aunque pueda resultar contradictorio, de ella emerge la superstición como uno de estos rasgos colectivos. En esta obra se desgranan los motivos por los cuales nuestro cerebro tiende a la superstición, a construir falsas representaciones del mundo y dar por válidas inverosímiles explicaciones. Asimismo, se indaga en el origen evolutivo de los mitos y se repasa la historia de las creencias irracionales para concluir con un análisis de las supersticiones actuales en distintas partes del planeta. Gracias a las experiencias personales y profesionales de Aníbal Bueno, el lector tiene entre sus manos un libro ágil, riguroso y tremendamente entretenido con el que valorar todas nuestras diferencias sociales y culturales, al mismo tiempo que trazar, casi irónicamente, todo aquello que nos une: las grandes dudas, miedos e inquietudes que nos mueven, y que nos llevan atormentando desde los orígenes de nuestra especie. La superstición está siempre presente, en todas las culturas. Solamente varía su forma de expresión.