Compartimos nuestros pensamientos más íntimos con empresas tecnológicas que mueven billones de dólares. Sus algoritmos nos clasifican y sacan conclusiones preocupantes sobre quiénes somos. También dan forma a nuestros pensamientos, elecciones y acciones cotidianas, desde con quién salimos hasta si votamos (y a quién lo hacemos). Sin embargo, esto no es sino el último frente de batalla de una lucha milenaria.
Este libro, en parte historia y en parte manifiesto, explica cómo los poderosos siempre han intentado influir en nuestra forma de pensar, en lo que hacemos, compramos y consumimos. Trazando el hilo que va desde Galileo hasta Alexa, Susie Alegre narra la historia y la fragilidad de nuestro derecho humano más importante: la libertad de pensamiento. Esta obra pionera muestra hasta qué punto nuestra libertad está amenazada como nunca antes. Solo reformulando nuestros derechos humanos para la era digital podremos salvaguardar nuestro futuro.
Cada periodo histórico y cultural crea sus propios monstruos, dependiendo de los temores y valores que la sociedad va estableciendo y proclamando. La época victoriana, pródiga en seres monstruosos, constituye un momento en el que el sueño de la razón, impulsado por un avance tecnológico y científico sin precedentes, y sustentado por un vasto imperio de ultramar, produjo toda suerte de aprensiones, inquietudes, obsesiones y ansiedades que se plasmaron en la literatura y en el entorno circundante mediante monstruos ficticios e imaginarios... y tristemente reales, como es el caso de Jack el Destripador, producto de aquel tiempo y aquel momento. El primer asesino en serie «moderno» de la historia personifica y culmina de manera espeluznantemente real la monstruosidad que, de manera imaginaria, se venía forjando en las páginas de numerosos autores victorianos.
Robert Darnton analiza el comercio de libros en los años previos a la Revolución francesa. Su estudio atraviesa diversos temas, como las prácticas editoriales de la época, los canales de venta y distribución, el papel de los vendedores de libros y la demanda literaria. El hilo conductor es un vendedor de libros de la época, Jean-François Favarger, quien realizó un viaje de cinco meses a través de toda Francia, analizando y comentando los acontecimientos del mundo del libro que presenciaba, los cuales plasmaba en un diario. De manera paralela, Darnton disecciona las implicaciones del negocio y la literatura en la formación de la cultura francesa, el papel de los libreros y vendedores como intermediarios entre el texto y el lector y los libros más populares de la época.