El primer libro de uno de los ecólogos con mayor prestigio y visión de futuro que nos da las claves de lo que está por venir.
Vivimos en guerra. Unos contra otros. Contra nosotros mismos. Contra la naturaleza. Vivimos borrachos de tecnología y soberbia, en la convicción de que tenemos asegurada la supervivencia. Sin embargo, nunca ha estado tan amenazada como ahora, cuando tocamos fondo como civilización. Cambio climático, pérdida de especies, guerras por el agua y violaciones crecientes de los derechos humanos. Nos esforzamos en comprender esta crisis, aunque al mismo tiempo huimos hacia delante confiando en la tecnología o incluso la negamos por interés o miedo. Si la ciencia tiene bien afinado el diagnóstico y las soluciones, ¿por qué no avanzamos en su resolución?
En La recivilización, el prestigioso ecólogo Fernando Valladares nos revela con honestidad y valentía los desafíos y los obstáculos a los que tenemos que enfrentarnos para dirigirnos hacia un nuevo modelo ecosocial basado en la confianza, la empatía y la colaboración más que en la competencia y la sobrexplotación. Nos encontramos en un momento histórico apasionante en el que debemos repensarnos para seguir existiendo. Y cuestionar el modelo de civilización, aunque parezca exagerado, es ineludible.
Durante los primeros meses de la Guerra Civil, cuando los ánimos estaban más caldeados que nunca entre la juventud revolucionaria, Tomás Martínez Negro, padre de familia y sacristán, fue asesinado a sangre fría a manos de cinco de sus vecinos en Mejorada del Campo. En los documentos pertenecientes a un juicio sumarísimo de las tropas franquistas se atestiguaba la condena de cuatro de sus verdugos, pero el quinto figuraba como huido: era Eladio Pampliega.
En este emotivo testimonio, el periodista Antonio Pampliega emprende un viaje por su propia historia familiar para descubrir la verdad sobre el asesinato de Tomás Martínez Negro. Un relato conmovedor que narra la historia de muchos de los asesinados de la Guerra Civil y que aspira a descubrir la verdad por incómoda que sea.
Javier Varela sigue en estas páginas el polemico itinerario del escritor y periodista, desde sus inicios en el ultraísmo y la bohemia literaria hasta su consagración como uno de los cronistas más prestigiosos del siglo XX, al principio en la órbita liberal y despues como adalid de las derechas antirrepublicanas. Corresponsal en Berlín (1933) y Roma (1936-1940), el periodista vivió en el París ocupado por los alemanes (1940-1943) y esa etapa, en la que se dedicó a la intermediación de falsificaciones de obras de arte y otros tráficos heterodoxos, señala el momento más oscuro de su trayectoria. De vuelta a España, en Sitges, tuvo que afrontar el veto de las autoridades oficiales y un proceso de depuración en Francia, pero una vez instalado en Madrid reanudó su carrera como uno de los periodistas más populares entre los años cuarenta y sesenta, colaborador en los principales diarios del momento.