Entre 1927 y 1932 Walter Benjamin realizó una serie de charlas radiofónicas dirigidas a niños y jóvenes que se difundieron a través de emisoras de Berlín y Frankfurt. Oficiando como un agudo pedagogo, Benjamin proporcionaba a su auditorio –que a menudo incluía también a los adultos, capturados por la belleza e inteligencia de las palabras del filósofo alemán– claves para comprender tanto la historia pasada como los acontecimientos del momento, a través de narraciones sobre gitanos y bandoleros, titiriteros y brujas, Fausto y Cagliostro, catástrofes naturales o la ley seca, dando lugar a un libro delicioso y esclarecedor que hoy se nos antoja más dirigido a un público adulto que aquel para el que originalmente estas charlas fueron concebidas.
Redescubrir la enseñanza presenta la afirmación innovadora de que la enseñanza no tiene por qué ser percibida necesariamente como un acto de control, sino que puede entenderse y configurarse como una forma de activar las posibilidades de que los estudiantes existan como sujetos. Al enmarcar la enseñanza como un acto de disenso, es decir, como una interrupción de los modos de ser egocéntricos, este libro sitúa la enseñanza en el extremo progresivo del espectro educativo, donde puede reconectarse con las ambiciones emancipadoras de la educación. En conversación con las obras de Emmanuel Levinas, Paulo Freire, Jacques Rancière y otros teóricos, Gert Biesta muestra cómo la existencia de los estudiantes como sujetos depende de la creación de posibilidades existenciales, a través de las cuales los estudiantes pueden afirmar su lugar “adulto” en el mundo. Es una obra pensada para investigadores y estudiantes en las áreas de filosofía de la educación, teoría de la educación, teoría del currículo, enseñanza y formación del profesorado, Redescubrir la enseñanza nos demuestra el importante papel del profesorado y la enseñanza en el proyecto de la educación como emancipación hacia formas adultas de educación de estar en el mundo.
La violencia de género es estructural, sus raíces están extendidas por todo el mundo, desde una concepción del poder del varón patriarcal. Es instrumental, busca imponer, dominar. Nace de una equivoca educación a la niña para el tú, para el otro; y por contra al niño para sí mismo. El diagnóstico es certero, ahora hay que prevenir e intervenir con medidas claras, factibles, especificas y verificables. Estas son las que encontrará el lector.