El diálogo entre ciencia y filosofía tuvo un momento privilegiado en 1922, cuando Einstein presentó su teoría de la relatividad en París y generó en Bergson la necesidad de responder a los retos metafísicos que planteaba.
La propuesta de Heidegger en Ser y tiempo de comprender la existencia humana desde la categoría de la temporalidad cautivó a Watsuji. Pero, ¿por qué no hacer lo mismo con la espacialidad, otra de las categorías radicales de la existencia? En la presente obra, que bien podría titularse Ser y espacio, Watsuji trata de responder a dicha cuestión. La geografía y el clima conforman la realidad individual y social (relaciones con la naturaleza, carácter, arte, religión), es decir, su sistema de actitudes y valores. Watsuji analiza los tres grandes espacios climático-geográficos que, según él, configuran las principales culturas: Asia es el reino del monzón, de la humedad; Oriente medio es el reino del desierto y de la sequedad, determinante en la cultura judía y árabe; y Europa es la dehesa, una síntesis de ambas, donde la relación con la naturaleza es menos conflictiva.
La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto bélico más destructivo de la historia, en ella perdieron la vida cincuenta y seis millones de personas en los 2.174 días transcurridos desde que Alemania atacó Polonia, en septiembre de 1939,hasta que Japón se rindió, en agosto de 1945. Esta terrible contienda transformó la disposición geopolítica mundial para dar nacimiento a dos potencias, la URSS y los Estados Unidos, que enseguida se enfrentarían en una sorda guerra fría durante décadas. Sólo un historiador como Martin Gilbert poseía la erudición y la amplitud de miras necesarias para narrar la historia como había que narrarla, entrelazando todos sus aspectos: el político, el diplomático, el militar y el civil para seguir de semana en semana, de mes en mes y de año en año el terrible avance de la fuerza inexorable de la muerte. El objetivo del autor es presentar lo que ocurrió, pero no desde el punto de vista de ninguna de las naciones enfrentadas, sino desde una perspectiva global, y lo ha conseguido.