Quinto tomo de los diez que reúnen las Obras completas de José Ortega y Gasset, la mayor compilación de los textos del filósofo presentada hasta la fecha.Los primeros seis tomos de estas Obras completas de José Ortega y Gasset reúnen las obras publicadas por el propio Ortega, incluidos muchos textos cuya primera reimpresión se ofrece ahora. Los cuatro tomos siguientes incorporan aquellos textos que habían quedado inéditos a su muerte, muchos de los cuales ven la luz por primera vez.Para la fijación del texto de los seis primeros volúmenes se ha realizado una notable labor de investigación, que ha permitido recuperar numerosos artículos todavía dispersos en diarios y revistas, así como seleccionar las ediciones pertinentes para el cotejo, a fin de depurar el texto de erratas perpetuadas en ediciones anteriores e identificar sustanciales variantes, que se muestran en el apéndice.
Ante la intolerancia, queda siempre Voltaire. Nadie ha escrito mejor ni de forma más precisa contra un mal endémico y secular que aún hoy nos golpea.
Cree lo que yo creo y lo que no puedes creer, o perecerás. Cree o te aborrezco; cree o te haré todo el daño que pueda. >> Ese era el dogma del fanatismo según Voltaire. Y, como los atentados contra Charlie Hebdo volvieron a demostrar, ese sigue siendo hoy, dos siglos y medio después. Así que no es casual que este autor se haya convertido en el fenómeno editorial del momento en Francia, con más de 150.000 ejemplares vendidos en un solo mes.
Voltaire, la estrella editorial de la rentrée, como tituló Echo, fue según Savater el primer intelectual, un pensador que nunca se conformó con entender el mundo, sino que ansiaba transformarlo y que entendió como nadie antes que el texto era un poderoso instrumento de propaganda. De ahí su estilo directo, divertido, nunca frívolo, en el que prima siempre la voluntad pedagógica. Los paralelismos entre autor y editor son claros. En Savater reconocemos a Voltaire y por eso nadie mejor que él para exprimir su pensamiento y hacer lo que él nunca hizo, exponerlo en forma de máximas y aforismos. Se nos permite así conocer a un hombre genial, que dedicó su vida a combatir a siglos de intolerancia, de rutinas dogmáticas, de autoridad mal entendida y peor ejercida. ¿Sus armas? Una aguda inteligencia y un espíritu sarcásticamente irreverente que impregnan toda su obra.
Hablamos como si supiéramos lo que significa la gracia. Sin embrago, ¿ La comprendemos realmente? ¿ No nos habremos conformado con una gracia endeble? La palabra bien en el letrero de un iglesia. Jamás causa problemas ni exige una respuesta. Cuando a alguien se le pregunta si cree en la gracia, ¿ Cómo diria que no?