Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, Rusia era un país empobrecido y caótico que parecía destinado a la irrelevancia internacional. Pero bajo el liderazgo de Vladímir Putin, ha recuperado una influencia que desafía el orden global. ¿Qué sostiene este «imperio» que con los años ha derivado hacia el totalitarismo? En este libro, el antiguo corresponsal de El Periódico en Moscú Marc Marginedas explora los métodos oscuros y violentos que el Kremlin ha empleado para afianzar su poder, algunos de los cuales presenció durante su secuestro de seis meses en Siria a manos de Estado Islámico.
En verano de 1812, Napoleón, en el apogeo de su dominio de Europa, marchó hacia Rusia con el mayor ejército de la historia y la convicción de que la expansión de su imperio era imparable. Sin embargo, apenas dos años después sus ejércitos fueron derrotados y Rusia salió victoriosa. Gracias a un profundo conocimiento de la singular realidad social, política y económica en tiempos del zar Alejandro I, este ensayo muestra por primera vez el papel crucial que desempeñó Rusia en las guerras napoleónicas. Dominic Lieven despliega ante los ojos del lector un auténtico fresco en el que tanto el emperador y los oficiales de su Estado Mayor como los soldados cobran vida. El fascinante relato pormenorizado de los acontecimientos que marcaron primero la estratégica retirada de las tropas rusas y finalmente la marcha sobre Europa liderada por el ejército del zar permite al autor desmantelar el afianzado mito según el cual la derrota de Napoleón fue el resultado del inclemente paisaje invernal ruso y señalar así el decisivo lugar de Rusia en la política europea, un lugar que incluso hoy merece la pena recordar.
En la Antigüedad, el saber verdaderamente valioso era el entendimiento de los orígenes, del del nacimiento del mundo y de los dioses o héroes. Más tarde, el saber se orientó hacia el conocimiento sobre el futuro y la utopía que nos esperaba. Hoy, en cambio, parece atrapado en la necesidad de comprender un presente sofocante y demasiado extenso; pasado y futuro han convergido y nos ahogamos en su vórtice, confundiendo el saber con la mera comunicación. Pero este libro no es una elegía por la sabiduría perdida. Es una invitación a reflexionar sobre qué es para nosotros el saber y cómo podemos transmitirlo a quienes ocupen después el mundo.
El ser humano ha sentido siempre una fascinación innata por las historias. La habilidad de narrar aquello que nos circunda, de imaginar otros mundos, se considera un don. ¿Se puede aprender a narrar? Se puede y es necesario hacerlo. Saber narrar es un instrumento imprescindible para todos aquellos que sienten la necesidad de contar, a través de imágenes o de palabras, y no sepan cómo empezar. No es estrictamente un manual de creación literaria, periodística o cinematográfica; es esto y mucho más, es una hoja de ruta diseñada para potenciar la creatividad de los grandes narradores anónimos que a menudo se esconden entre las hojas de un libro, de un periódico en una sala de cine.
El hombre contemporáneo está gravemente enfermo. En el origen del «malestar de la civilización» está implícito el nihilismo imperante que Nietzsche instituyó a finales del siglo pasado. Frente a la ausencia del sentido que lo acompaña, encada paso del sometimiento técnico-científico del mundo, después de haber experimentado punzantes desilusiones, angustias y miedo, en el mundo actual se vuelve la mirada al «pasado remoto», en un deseo innato por retornar a las propias raíces culturales. El mundo contemporáneo ha redescubierto la sabiduría de los griegos, que de nuevo se impone como punto de referencia ineludible para quien pretenda construir la identidad propia. Este libro traza un minucioso itinerario por los males que aflijen al hombre contemporáneo, mostrando cómo la sabiduría antigua revela los métodos de «curación» del malestar actual. Esta terapia, tal vez, nos permita curar o, al menos, aliviar el dolor y la desesperación que nos invade.
Al contrario de lo que tantas veces nos hace pensar nuestra arrogante ideología del progreso, la mitología no es un ramillete de historias ajadas y fantasiosas, sino el principal reservorio psíquico de la humanidad y, por ende, el origen de toda psicología. Así, desde el principio de los tiempos, los seres humanos han recurrido a los mitos para intentar explicar los misterios de la vida y arrojar luz sobre nuestra propia y extraña naturaleza.
¿Cuál es la fuente de los saberes humanos? ¿Podemos vivir sin certezas?
¿Con qué criterios podemos aceptar que lo que conocemos sea verdadero o falso?
¿Sirve el escepticismo para lograr una vida mejor?
En las últimas décadas, para alcanzar la verdad o la tranquilidad interior, se han reivindicado casi todas las escuelas de la sabiduría antigua: desde los estoicos a los cínicos, desde los epicúreos a Platón y Aristóteles, pasando por los taoístas chinos, los budistas del zen japonés o el yoga indio. En esta recuperación constante de los clásicos tan solo parece faltar la escuela escéptica.
Hoy en día tendemos a asociar escepticismo con incredulidad ordinaria. Sin embargo, el escepticismo no implica una negación absoluta, sino más bien todo lo contrario, es decir la puesta en cuestión de dogmas, tópicos y prejuicios. El escepticismo filosófico deriva de la palabra skepsis que significa «investigar», no conformarse con una respuesta dogmática. Pensar con sentido implica dudar, cuestionar las aparentes certezas. Es por ello que el escepticismo ha sido una de las más potentes tradiciones de la historia de la filosofía y de la ciencia, que sigue vigente y merece ser reivindicada si queremos comprender aspectos fundamentales de nuestra mente y de lo que nos rodea.
Una obra de singular importancia que reconstruye el pensamiento de los escépticos grecolatinos, dirigida por igual a iniciados y profanos.
Daniel Tubau nos propone pasear de la mano de los escépticos para llegar al conocimiento admitiendo nuestra ignorancia. Además, nos revela que a través de la duda podemos encontrar un camino hacia la felicidad.
Temes que no saldrás. Tienes miedo que la depresión nunca te deje, que los lamentos no se detengan, que el dolor nunca se vaya. ¿Alguna vez se despejará este cielo gris? ¿Se aliviará esta carga?
¡Sí! La liberación en la Biblia es audaz y llamativa, y está en todas partes. Piensa en la historia de José en el Antiguo Testamento: arrojado a un foso por sus hermanos, vendido como esclavo e injustamente encarcelado. Pero Dios tejió en algo bueno lo que estaba destinado a ser malo.
Dios está en el negocio de redimir lo quebrantado. Él lo hacía entonces. Y lo sigue haciendo ahora. ¿Anhelas algo de esperanza para estos tiempos difíciles? Entonces este es el mensaje que necesitas. Saldrás de esta. No será sin dolor. No será de un día para otro. Pero Dios usará esta pena para bien. Mientras tanto, mantén la calma. No seas insensato, ni ingenuo. Pero tampoco desesperes. Con la ayuda de Dios, saldrás de esta.
Actualmente, cerca del 75 por ciento de las nuevas amenazas para nuestra salud proviene del mundo animal. El cambio climático favorece el intercambio de microorganismos patógenos (virus y bacterias) entre humanos y animales, con los que compartimos cerca de trescientas enfermedades.
No existe ninguna razón para pensar que las infecciones emergentes o reemergentes disminuirán en el futuro, sino todo lo contrario. Por tanto, necesitamos más que nunca abordar los retos de salud de manera integral considerando a la población humana y al planeta como una unidad.
En este libro, Ignacio López-Goñi, Elisa Pérez-Ramírez y Gorka Orive, tres prestigiosos expertos de diferentes disciplinas sanitarias, nos explican cómo todo está conectado (salud humana, animal y ambiental) y que para afrontar de forma exitosa los grandes desafíos a los que nos enfrentamos -futuras pandemias, resistencia a los antibióticos, nuevos virus, zoonosis...-, aplicar una estrategia de Salud Global (One Health) es urgente e imprescindible.