Este libro es un diario público, libre de los tormentos internos con los que las almas atribuladas engañan al tiempo, escrito por quienes miran con cierta voracidad lo que sucede a su alrededor y, mirando, muchas veces no dan crédito a sus ojos. Un monólogo en voz alta, durante el cual el hablante incontinente también habla solo porque habla principalmente a una multitud de transeúntes. El diario público registra y comenta, día tras día, la drástica transformación del modo de producción dominante, el calendario en el que se inscriben acciones y pasiones, formas de vida, estilos de pensamiento, tras la derrota de los movimientos revolucionarios que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo pasado.
La inteligencia artificial ha dejado de ser un argumento inquietante de las películas de ciencia ficción para convertirse en una cuestión tan real como urgente. Su evolución y los inevitables debates éticos que acarrea nos incumben a todos, pero suele delegarse esta responsabilidad en los propios directivos de las empresas tecnológicas, a menudo coaligados con quienes tienen intereses económicos.
Abrumados por un mundo que no terminamos de entender y que intuimos atractivo y peligroso, miramos hacia otro lado. Pero ¿estamos dispuestos a dejar un asunto tan delicado como el futuro de la humanidad en manos de una minoría? ¿Cómo garantizamos que los algoritmos no perpetúen sesgos y discriminación?, ¿Cómo deberíamos gestionar un fallo médico cometido por un robot?
Un icono del pensamiento feminista».Philosophie Magazine
Cuarenta años después de la publicación de su libro más famoso, que asociaba una «voz diferente» y femenina a la ética del cuidado y replanteó la conversación sobre el yo y la moral como una conversación sobre una voz y los vínculos, la veterana feminista y primera profesora de Estudios de Género en la Universidad de Harvard Carol Gilligan revisita y pone en cuestión sus conclusiones originales.
Gracias a las investigaciones y trabajos de campo en los que se ha sumergido a lo largo de su carrera (desde aquel estudio pionero sobre la decisión de abortar hasta los más recientes, relacionados con el comportamiento y la toma de decisiones de niñas y adolescentes), Gilligan comprendió que esa singular voz no debe responder al binarismo o a las jerarquías de género impulsadas por el patriarcado: ha de ser, simplemente, Una voz humana.