Este libro narra la épica historia de Francis Drake, el infame corsario y explorador inglés conocido por circunnavegar el mundo en una sola expedición. A través del testimonio inédito del piloto portugués Nuno da Silva, seguiremos el periplo de Drake desde las incursiones iniciales en el Mar del Caribe hasta el primer gran ataque al imperio español en América, con la Inglaterra de Shakespeare, la España de Cervantes, el África del comercio de esclavos y el América de las agonizantes poblaciones precolombinas como telón de fondo. También atestiguaremos la política global e imperial de los Estados en el siglo XVI, el nacimiento de los imperios y la génesis de la ambición occidental de dominar el mundo.
En la biografía canónica de Francisco Franco, frente a la visión del dictador como figura providencial, Paul Preston presentó un retrato completísimo, riguroso y apasionante del hombre que durante casi cuarenta años rigió el destino de España.
Franco muestra al militar ambicioso e implacable; al admirador de Hitler y de Mussolini; al dirigente político cada vez más pagado de su propio papel pero incapaz de comprender la complejidad del Estado y la economía modernos. Queda el hombre visceralmente conservador, tan cauto como insaciable, hábil en el manejo de las personas y de los contrapesos del poder.
Un libro imprescindible, ahora en una brillante edición gráfica a cargo de José Pablo García (que ya trabajó con Preston en la adaptación de La muerte de Guernica y La guerra civil española), para quien quiera comprender la historia reciente de España, así como a uno de los personajes centrales de la misma.
George Charles Roche III publicó en 1971 un libro susceptible de descubrirnos la personalidad de su protagonista más allá del papel que desempeñó como figura fundamental del movimiento librecambista y defensor y propagandista de los principios liberales.
En Frédéric Bastiat: Un hombre único, además de explicarse la vida y la obra del personaje en el marco de la historia política y de las ideas sociales y económicas de la Francia de la época, se presenta al personaje como un defensor de los derechos de la gente de la calle, que es la que más sufre los efectos de las políticas erróneas de los gobiernos.
Por ello la educación de la población fue siempre para él una cuestión fundamental, que relacionaba con el funcionamiento mismo del sistema democrático, en el que , en principio, el gobierno y la ley están sometidos a la voluntad popular: pero sabemos que, en muchos casos, lo que defienden las leyes son intereses particulares de determinados grupos, a costa de los derechos e intereses de otros.