Desde la década de 1930, Max Weber fue traducido al inglés, de manera parcial, por Talcott Parsons, sociólogo estadounidense, cuya interpretación del autor influyó indudablemente sobre las traducciones al castellano. Bajo este tamiz, Weber fue leído, incluso hasta hoy, como un “correcto sociólogo liberal”, contrario a Karl Marx. Esteban Vernik discute con esta lectura hegemónica perpetuada durante décadas y busca contribuir a los estudios que escapan a aquel restrictivo marco normativo, como los de José Aricó, Michael Löwy y Bolívar Echeverría a partir de los años ochenta. Plantea que el pensamiento weberiano es laberíntico, rodeado por una serie de interrogantes: ¿cuál es su unidad? ¿Existe algún hilo conductor para sus más diversas contribuciones? ¿Cuál es su “cuestión central”? ¿El destino de la humanidad, la importancia de los factores psicológicos e intelectuales en la vida económica, la acción social, el origen y desarrollo del capitalismo, la ciencia libre de valores y el pluralismo metodológico, o la racionalización y el desencantamiento del mundo moderno por la ciencia y la técnica? En esta dirección crítica, el autor propone un recorrido sobre el surgimiento y el desarrollo del pensamiento weberiano a partir de dos temas centrales: nación y alienación. Con un eje tendencialmente cronológico y analizando una muestra de sus escritos teóricos e intervenciones públicas, examina aspectos específicos del cruce de la obra y la vida de Weber.
Mayormente, lo que Dios hace es amarte.
Si pudiéramos creerlo, en verdad creerlo, ¿qué tan distintos seríamos? ¿Qué tan diferente sería nuestra vida? ¿Qué tanto alteraría nuestro mundo? Si alguna vez has batallado con tu conexión con Dios (¡o incluso si acaso te sientes conectado con alguna fe!), no estás solo. Sobre todo en nuestro mundo moderno, con su incesante e infinito ciclo de noticias, todos nos debatimos con preguntas así. ¿Lo hacemos solos, con desesperanza y resignación? ¿O le buscamos sentido en Dios, con esperanza? En estos tiempos inciertos, ¿creer en el poder del amor divino es lo que podría tener más sentido?
Una reivindicación de la feminidad a través de los iconos culturales más castigados.
De pequeña, Noemí aprendió que ser hiperfemenina equivalía a ser frívola, mala o, directamente, una amenaza. Desde Pamela Anderson hasta Britney Spears, pasando por Jessica Rabbit o La Veneno, Noemí López Trujillo defiende todo aquello que históricamente se ha tachado de superficial y perverso, y lo entrelaza con su propia historia: una infancia como testigo de Jehová, una adolescencia convulsa y su experiencia como madre.
Cautivada por las figuras femeninas pop más problemáticas, también creció leyendo los relatos bíblicos que advertían acerca de mujeres peligrosamente seductoras como Jezabel y Salomé, y sobre la furia y la monstruosidad de criaturas como las harpías y las sirenas. Por eso, este libro es una defensa lúcida y desacomplejada de lo femme en todas sus formas.
A medio camino entre el ensayo cultural y el relato autobiográfico, Me dibujaron así desmonta los discursos que reducen la feminidad a una forma de sumisión. En un mundo acostumbrado a teorizar sobre la masculinidad, este libro es una reflexión acerca de cómo la cultura de la violación se asienta precisamente sobre el odio a lo femenino, así como una celebración de todo aquello considerado 'de chicas'.