¡Que lean! Es importante que los niños y las niñas lean libros en papel. Que se sumerjan en ellos y que dibujen, subrayen y doblen sus páginas. Que atesoren libros, que acudan a las bibliotecas y que asistan a clase sin artefactos tecnológicos frente a ellos. Cientos de estudios demuestran que la lectura por placer tiene un impacto único en el aprendizaje cognitivo de los niños. Fomenta el lenguaje, los conocimientos generales, la creatividad, la atención, la escritura, la expresión oral, la autocomprensión y la empatía. No hay herramienta más útil para el desarrollo cerebral que un libro.
Frente a los efectos desastrosos de las pantallas, Michel Desmurget, uno de los neurocientíficos de referencia en este campo y la voz que más tiempo lleva alertando de los efectos perniciosos de las pantallas en el cerebro infantil, propone un enfoque optimista con soluciones concretas para evitar que nuestros hijos e hijas se conviertan en cretinos digitales.
El nuevo ensayo de José Sánchez Tortosa nos ofrece una profunda y poco complaciente radiografía de la sociedad actual. En él disecciona algunos de los fenómenos más inquietantes de nuestra época: el auge del tribalismo identitario, la extensión del narcisismo a ultranza, la desconexión de amplísimas capas de población respecto al saber humanístico y filosófico, la degradación de la educación, la feudalización digital, el infantilismo y la sentimentalización de la política, la ruptura de una idea compartida de ciudadanía, las manifestaciones renovadas de antisemitismo- En un tono exigente, de densa crítica filosófica, Tortosa nos sitúa frente al espejo y se pregunta qué vemos. La conclusión no es halagüeña, pero señala algunos aspectos de la literatura, el arte, el pensamiento y la obra de los grandes maestros que, si no nos salvan, pueden al menos despertarnos del letargo y ayudarnos en la conllevancia de esta impostura digital que domina nuestra época.
Matthew Lange ha dedicado gran parte de su trabajo a la investigación de la violencia étnica y su relación con la construcción del Estado, el nacionalismo y la creación de códigos para identificar al Otro. En el presente título, él busca presentar los elementos y componentes estructurales de la violencia étnica y cómo es que ésta se desarrolla, a la vez también da cuenta de los mecanismos que se han utilizado para hacerle frente. Para incursionar en este estudio el autor presenta casos en los que la violencia étnica han devenido en catástrofe, tal como el genocidio de los tutsis, el de lo judío a manos del nazismo y los crímenes cometidos por parte del KKK, entre otro. A partir de ello realiza un exhaustivo análisis sociológico al cual hace converger otras disciplinas que van desde la historia, la psiquiatría, la antropología, la economía y la religión. De esta manera el autor presenta la gran dimensión del problema que permanece latente en el mundo contemporáneo, a la vez que da cuenta de cómo ciertas medidas han resultado adecuadas como freno ante la propagación de este mal.