En el segundo volumen, Fukuyama retoma la cuestión fundamental de cómo las sociedades desarrollan unas instituciones políticas fuertes, impersonales y de confianza, tomando como periodo de análisis la historia comprendida entre la Revolución Francesa y la llamada Primavera Árabe e incluyendo una seria reflexión sobre las disfunciones de la política estadounidense contemporánea. Entre los aspectos que aborda se encuentran las consecuencias de la corrupción en la gobernabilidad y por qué algunas sociedades han tenido éxito en erradicarla, los diferentes legados del colonialismo en América Latina, África y Asia o por qué algunas regiones han prosperado y se desarrollado más rápidamente que otras. Además, Fukuyama se atreve a esbozar a grandes rasgos qué futuro le espera a la democracia en el contexto de una creciente clase media global y la parálisis política arraigada en Occidente. Orden Político y la decadencia política está destinado a convertirse en un clásico.
Lejos de quedarse en la queja o la constatación de cómo las mujeres fueron excluidas sistemáticamente de la esfera del arte a lo largo de siglos de desdén y dominio patriarcal, las dos autoras de este volumen van más allá: no sólo nos explican con extremo rigor y documentación de qué forma precisa se llevó a cabo este “ocultamiento de la voz femenina en la historia”, sino que nos ofrecen, con propuestas concretas, hacia el presente y el futuro, la manera en que a partir de ahora deberían organizarse y plantearse las cosas para que la igualdad real de los seres humanos artistas se haga posible, desterrando prejuicios, paternalismos, concesiones caballerosas y principios de autoridad masculinos. El reto es “elaborar modos, clasificaciones y jerarquías que todavía no existen”. Hay mucho de reparación sanadora en este libro, pues, como se dice, no está guiado sólo por un afán intelectual, sino también por un empeño ético.
Esta obra, por primera vez en castellano, ofrece una visión de aquellos días -alejada de dogmatismos, tópicos y modas políticas y académicas- sobre el origen y la historia de la República de Weimar. Rosenberg tuvo a su disposición material desconocido para ofrecer explicaciones sobre el desarrollo del movimiento obrero alemán, tierra de nadie y a veces tabú en la literatura internacional. Rosenberg, como exponía quien fuera editor de parte de su obra, Kurt Kersten, pone en debate interpretaciones que han calado como dogmas y da a conocer al lector la naturaleza y las intenciones de figuras como Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht. Quizá todo ello explica su olvido como gran historiador marxista.