Todo personaje literario es fruto de un tiempo y de un lugar. Sherlock Holmes está inevitablemente ligado a la Inglaterra victoriana y al Londres del siglo XIX. Scotland Yard, el telégrafo, los trenes a vapor o el consumo de opio son elementos habituales en sus historias. Conocer qué leían o en qué ocupaban su tiempo libre los contemporáneos de Conan Doyle te ayudará a entender mejor las costumbres del detective y a disfrutar aún más de sus aventuras.
Descubre el Sherlock Holmes más elemental y enriquece tu visión sobre el investigador más famoso del mundo.
Ninguna teoría acerca del funcionamiento y estructura de la mente ha ejercido tanta influencia ni ha adquirido un estatus tan preponderante como la doctrina psicoanalítica, cuyas categorías y explicaciones no tardaron en convertirse en n...
Un apasionante viaje al futuro del amor y el sexo en la era de la Inteligencia Artificial
¿Cómo será el amor de aquí a treinta años? ¿Existirá tal y como lo conocemos? ¿Viviremos con menos vínculos humanos? ¿Tendremos relaciones sexuales y afectivas con robots? A caballo de la tecnología, la experiencia humana del amor está cambiando a la velocidad de la luz y eso, indica Roanne van Voorst al comienzo de este libro, «puede tener consecuencias sobre lo que nos caracteriza como especie».
Los cambios en las relaciones afectivas ya se advierten en el actual éxito de las apps de citas, el auge del poliamor y la mayor tasa de soledad. Para 2050, uno de cada dos europeos vivirá solo y el 10 % de los jóvenes estará abierto a convivir con un robot. Un escenario que augura cambios fundamentales y apasionantes retos en nuestra manera de entender el afecto.
Con inteligencia, apertura de mente y gran capacidad divulgativa, la antropóloga Roanne van Voorst analiza las profundas modificaciones sociales que se están operando y las luces y sombras en torno a las relaciones humanas.
Sexo con robots y pastillas para enamorarse es el resultado de tres años de investigación, un apasionante viaje al futuro para el que la autora no ha escatimado fuentes de información: «Para escribir este libro tomé pastillas para enamorarse, entablé una amistad virtual, alquilé un amigo humano, contraté a una masajista erótica, compartí cama y sofá con muñecos sexuales y coqueteé con la inteligencia artificial».