El período Sengoku de Japón, conocido como el «período de los Estados Combatientes», fue una época de profunda crisis, guerra constante y cambio social entre los siglos XV y XVII. En esta época, ascendieron al poder samuráis procedentes de la clase militar rural, hombres violentos que se hicieron con el poder en un país asolado por la serie de guerras que llevarían a la unificación de Japón.
En el centro de estos acontecimientos estuvieron Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu. Danny Chaplin entrelaza por primera vez los relatos épicos de estas tres figuras clave en un volumen imprescindible que abarca todo el período Sengoku. Acompañaremos a estos grandes guerreros en sus batallas más importantes, desde Okehazama hasta los dos asedios del castillo de Osaka, pasando por la decisiva batalla de Sekigahara, y veremos también las estructuras políticas y administrativas de sus respectivos gobiernos, sin olvidarnos del papel de los occidentales y el cristianismo en la sociedad japonesa de principios de la Edad Moderna.
Un paseo por los momentos decisivos que moldearon el curso de la humanidad.
En este libro, José Luis Villacañas propone una lectura de largo aliento que recorre la aventura humana desde los neandertales hasta Trump para mostrar que nuestra trayectoria colectiva se ha tejido siempre en torno a la tensión entre dominio y pluralidad. Cada escena —la desaparición de los neandertales, el monoteísmo de Moisés, el gesto rebelde de Tersites, las disputas entre Calígula y Filón, el genio retórico de Colón, los dilemas de Lutero y Carlos V, etc.— se presenta como una puerta de entrada a esa dialéctica persistente que ha modelado nuestras formas de convivir y de gobernarnos.
Villacañas despliega con maestría una combinación única de historia, filosofía y pensamiento político para iluminar las encrucijadas del presente. Explora momentos en que el rumbo pudo haber sido otro, decisiones menores que desencadenaron giros irreversibles y tensiones que revelan, a la vez, la fragilidad del tiempo y la potencia de la imaginación política. Al diseccionarlas nuevamente, este ensayo devuelve al pasado su poder de orientarnos y a la historia su capacidad de acompañarnos en un futuro cada vez más incierto.
Catherine François trae a escena a unos héroes culturales casi desconocidos en Occidente, cuyas vidas constituyen fragmentos relevantes de la historia de China y un verdadero ejemplo de sabiduría.