Ya hace mucho tiempo que Howard Gardner cambió nuestro modo de pensar sobre la
inteligencia. En su obra clásica Frames ofMind acabó con la creencia de que se trataba de una simple habilidad que cada ser humano poseía en mayor o menor medida. Y ahora, apoyándose en el sistema que él mismo desarrolló para comprender la inteligencia, nos ofrece una revolucionaria visión de la creatividad, así como fascinantes retratos de algunos de los personajes que más han contribuido a reinventar la idea del ser humano. Tomando como punto de partida su noción de las "siete inteligencias", Gardner analiza siete figuras absolutamente extraordinarias: Sigmund Freud, Albert Einstein, Pablo Picasso, Igor Stravinsky, T. S. Eliot, Martha Graham y Mahatma Gandhi, cada uno de ellos destacado ejemplo de un tipo específico de inteligencia. De este modo, nos muestra que las personas creativas de nuestro tiempo se caracterizan por una configuración específica de su personalidad, y que los modos en que sus ideas se conciben, se articulan y difunden ofrecen numerosas coincidencias. Los individuos creativos se caracterizan por combinaciones poco habituales de inteligencia y personalidad, por ello, las circunstancias en que trabajan y las reacciones del grupo de colegas que les rodean resultan esenciales. Comprender la naturaleza de sus capacidades creativas específicas no sólo arroja una nueva luz sobre sus aportaciones, sino que además nos ayuda a entender la Modernidad: los tiempos que vieron crecer a estos creadores y que ellos, a su vez, contribuyeron a definir.
En esta inédita colección de relatos personales, Krishnamurti dialoga con distintos buscadores espirituales. Mente en silencio expresa un estilo de enseñanza atemporal rebosante de una profunda sabiduría, mientras explora la naturaleza de la atención, los detalles de la autoindagación y el significado de la vida en la misma vida.
Un libro de un valor incalculable para todos aquellos que deseen profundizar en el campo del conocimiento de uno mismo.
Uno de los experimentos científicos que marcó el siglo XIX y que contribuyó a la cartografía del globo.
En pleno siglo XIX, el explorador Georg Neumayer tuvo una intuición: los mensajes en las botellas podían ser un instrumento de correspondencia y medición oceanográfica. Así que hizo un experimento y descubrió nuevas conexiones globales. Coleccionó mensajes lanzados por capitanes, funcionarios portuarios y pasajeros; hallados por caminantes y pescadores.
De la mano de Wolfgang Struck descubrimos que se esconde bajo esta forma de recabar datos y esta extraordinaria colección: la necesidad de las civilizaciones de comunicarse y las ansias de conquista de tierras ignotas.
Tamara Petkévich gozó de una infancia privilegiada en la Petrogrado de los primeros años del régimen soviético, en el seno de una familia afiliada al Partido Comunista Bolchevique.Pero al cumplir diecisiete años su padre fue arrestado durante la Gran Purga, y la familia pasó a ser «enemigos del pueblo». Más tarde, ella y su marido recibirían una sentencia de siete años de trabajos forzados en el gulag. Allí desarrolló distintos oficios: controladora de producción en una fábrica, miembro de una brigada de cantera, enfermera... No obstante, si bien Petkévich se hizo actriz profesional después de su liberación, fue en los escenarios de los campos repartidos en la República de Komi donde aprendió su oficio. El suyo es un relato único que da testimonio del poder del arte para salvar vidas.
Una obra de investigación histórica que se lee como si fuera ficción.
Cómo Hernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, creó la primera biblioteca moderna y organizó el conocimiento al mejor estilo de la era digital.
Roberto Calasso evoca su infancia en la Florencia de la Segunda Guerra Mundial y la posguerra.
Una bellísima evocación de episodios de la infancia en Florencia en los años de la guerra y la inmediata posguerra: un gato de peluche, la detención del padre tras el asesinato del intelectual fascista Giovanni Gentile, el abuelo editor, los soldados americanos vistos desde una ventana, la primera lectura de Proust con trece años, los secretos vínculos con Kafka y Pasternak, el descubrimiento del eros en unas ilustraciones de Orlando furioso de Doré, un par de cafés y una droguería, las figuritas del pesebre en el salón de casa, el olor del polvillo de los escombros de Por Santa María, la decisión infantil de llamarse Memè Scianca…