¿Cómo trabajaremos en el futuro? A diario observamos que cada vez más tareas son asumidas por aplicaciones informáticas y por robots. Esto nos provoca inseguridades y miedos ante un mundo laboral ya de por sí incierto e inestable.
En este libro, la filósofa Lisa Herzog nos insta a no caer en catastrofismos resignados, ya que el trabajo desempeña un papel demasiado importante en nuestra sociedad como para abandonarlo a su suerte. La salvación del trabajo requiere una decisión política que consiste en organizar su futuro —concretamente las reglas de juego jurídicas y sociales que lo rigen, las implicaciones de la transformación digital…— para que se ajuste a nuestra idea de dignidad y prosperidad.
Este libro da nuevas respuestas a una de las grandes cuestiones de nuestra época y propone vías para una política mejor.
La estética de lo bello es un fenómeno genuinamente moderno. Lo pulido, lo liso, lo impecable, son la seña de identidad de nuestra época. Son lo que tienen en común las esculturas de Jeff Koons, los smartphones y la depilación. Estas cualidades ponen en evidencia el actual “exceso de positividad” del que habla Han en otros ensayos, pero que aquí enfoca y desarrolla en el campo del arte y de la estética.
¿Por qué hoy en día gusta tanto «lo pulido»? Porque no daña, no ofrece resistencia. Lo bello digital constituye el espacio de lo igual, que no tolera ninguna extrañeza, ninguna alteridad, ninguna negatividad. Lo bello natural se ha atrofiado en lo bello digital, convertido en objeto del «me gusta», algo arbitrario y placentero que se mide por su inmediatez y su valor de consumo. Pero sin la negatividad de lo otro, el acceso a lo bello natural queda obturado y se anula la distancia contemplativa. La belleza no es un brillo momentáneo ni se la encuentra en un contacto inmediato; alumbra en silencio, a través de rodeos; acontece como reencuentro y reconocimiento.
De todos los grandes forajidos del Viejo Oeste ninguno ha dejado una huella más duradera que William H. Bonney, también conocido como Billy the Kid. Algunos creen que su leyenda comenzó cuando murió a manos de Pat Garrett en la noche del 14 de julio de 1881, otros piensan que fue con su increíble huida de la prisión de Lincoln unos meses antes, mientras que, para otros, su origen está en la publicación del libro de Noble Burns en 1926. Esta temprana biografía, en parte novelada, fue escrita cuando el Kid aún vivía en la memoria colectiva de muchos participantes directos en los acontecimientos, con los que Burns se entrevistó.
Cuando hablamos de psicópatas nos vienen a la cabeza personajes como Hannibal Lecter, el carnicero de Milwaukee o Dexter. Y, sin embargo, en este libro no sólo se habla de ellos. En él se citan otros nombres como los de Neil Armstrong, Bill Clinton, Vincent Van Gogh o J. F. Kennedy. Porque según Kevin Dutton, psicópatas hay muchos y en absoluto tienen por qué ser criminales o asesinos. La psicopatía es solo un índice de esa «escala de locura» en la que estamos todos nosotros, y existe una línea de separación muy fina entre el perfil de un neurocirujano y el de un asesino en serie. Se puede decir, por tanto, que los psicópatas gozan de rasgos positivos e imprescindibles para triunfar en el siglo XXI: son atrevidos, carismáticos, implacables, centrados, fríos y seguros de sí mismos.
A lo largo de los siglos IV a I a. C., los antiguos griegos desarrollaron un creciente interés por algunos de los pueblos con los que estaban en contacto. A pesar de valorar enormemente su propia cultura, la civilización helena se abrió a apreciar y aprovechar los conocimientos de los que ellos concebían como bárbaros. En este ensayo clásico sobre los intercambios culturales, Arnaldo Momigliano investiga la circulación internacional de ideas que se dieron sobre todo entre Grecia y los romanos, celtas, judíos e iranios, cómo se estableció una relación especial entre ellos y cómo todo ello tuvo consecuencias para que su influencia y dominio intelectual se prolongara en el tiempo.
Este grupo de jóvenes pensó que, a pesar de sus discrepancias, serían capaces de poner en práctica esas ideas. Y en cierto momento eso pareció posible. Pero a partir de 2018, a raíz de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia, ese grupo no solo empezó a disgregarse, sino que muchos de sus miembros se enfrentaron abiertamente y en público, dejando claro que esa vía de modernización era imposible en la España actual, más polarizada y partidista que en cualquier otro momento de las últimas décadas. Esta es la historia de su fracaso.