Más que un libro esto es una conversación a modo de propuesta de amistad, con siete disquisiciones que inciden en el mundo actual sobre asuntos como liarse la manta a la cabeza, la seducción de los personajes malos, usar la imaginación propia para entender la ajena, el rencor y la fortuna, los cataclismos medioambientales, las pequeñas heroicidades del día a día, los colores que pintan nuestra existencia o el sentido de la vida como historia que escribimos entre todas las personas, a veces sin querer.
Pequeñas heridas mortales se despliega como antorcha que ilumina la caverna moderna y nos sitúa ante siete reflexiones plagadas de alusiones a la ciencia y a la conducta humana, pero siempre con la filosofía y la literatura como brújulas para desvelar el sentido de las cosas y de la vida. Gopegui despliega el cometido del conocimiento, que como luz ilumina nuestros refugios, conduciéndonos por mil y un mapas a diversas escalas de la intelectualidad y con el innegable compromise ético y politico que baña sus novelas.
Un recorrido apasionante por la historia de la literatura española de la mano de sus sorprendentes personajes.
Brujas que elaboran filtros amorosos para amantes torpes; jubilados que salen a tostarse al sol de La Mancha en busca de gigantes, duendes y otras criaturas de existencia dudosa; poetas que escriben tramas amorosas que darían para una serie de veinte temporadas y hasta algún príncipe encadenado que no sabe si está despierto o soñando (vamos, como cualquiera cuando nos suena el despertador un lunes). Y esto es solo el principio.