El 4 de enero de 1948, Birmania (Myanmar) se independizó tras 124 años de formar parte del imperio colonial británico en Asia. El sector antifascista había logrado mayoría absoluta en las
primeras elecciones de 1947. Pero antes de que la plena soberanía entrara en vigor, Aun Sang, el principal líder independentista, fue asesinado, lo que aplazó el anhelo de sus compatriotas de vivir en democracia hasta la segunda década del siglo XXI.
En Viaje al Reino de Ava, Leoncio Robles recorre Birmania, un país cuya historia registra repetidas luchas frustradas para acceder a la libertad y a la democracia, y cuyos habitantes han aprendido a vivir en constante inestabilidad. Conocemos, por ejemplo, a un librero que analiza con humor negro las mentiras del régimen militar; a un descendiente del último príncipe shan asesinado por los militares golpistas, quien divulga con discreción el legado de su antepasado; a un exprofesor que despliega erudición al describir las dependencias y tensiones impuestas por la geopolítica; y a una anciana de clase alta que enseña inglés de manera altruista a hijos de campesinos, convencida de que la educación es la herramienta para conquistar la libertad. Todo ello en medio de una guerra que involucra aproximadamente a quince grupos étnicos.
Robles encuentra el equilibrio entre la información histórica y los diarios de viaje, y nos acerca a una realidad tan compleja como fascinante. Nos muestra las consecuencias de más de cincuenta años de conflictos armados que se han convertido en parte de la vida cotidiana. En estas páginas se condensa la imagen de la Birmania de estos tiempos, a través de un relato que representa el horror y la tristeza, pero también los sueños rotos y las promesas de una tierra encantada devorada por el olvido.
Un recorrido por la Italia del siglo XVIII de la mano de uno de los grandes clásicos
de nuestra literatura.
En 1793 Leandro Fernández de Moratín viaja a Italia en una precipitada huida tras haber presenciado el asalto a las Tullerías de París. En una época en la que el viaje se consideraba una práctica formativa, el autor y dramaturgo español inicia un apasionante recorrido por el país transalpino que durará tres años, y que lo llevará a visitar las ciudades más insospechadas, a conocer a personajes extravagantes, e incluso a transitar por los pintorescos paisajes de Gran Bretaña, Bélgica, Alemania y Suiza.
En Viaje a Italia, Moratín recoge su experiencia en una tierra fragmentada en regímenes políticos, y se presenta como un viajero culto, pero a la vez dispuesto a entregarse a todo tipo de aventuras. Así entrelaza con agudo sentido del humor las glorias del Renacimiento y de la antigua Roma, pero también las desventuras de aristócratas insensatos, de grandes damas prostituidas, de generales sin ejército y de clérigos bribones.